miércoles, 25 de diciembre de 2013

PLATICA DEL MAESTRO SAMAEL AUN WEOR CON ESTUDIANTES GNOSTICOS




                                                                                                             El día 13 de Mayo de 1976


            Terminado el viaje del sistema solar alrededor del zodíaco, llegó a su final en la época lemúrica.
            La Lemuria fue un continente que estuvo ubicado en el Océano Pacífico, que tuvo una raza maravillosa. ¿Duró cuanto tiempo? Duró le que dura un viaje del sistema solar alrededor del zodíaco. Concluyó el viaje, y al concluir, llegó Hercólubus (que hace juego con ese viaje, un juego mecánico extraordinario). Entonces, con su fuerza tan potente atrajo el fuego del interior de la Tierra, brotaron volcanes por todas partes. En la Lemuria, se provocaron grandes terremotos y durante unos diez mil años de incesantes terremotos y maremotos, se fue hundiendo entre el Pacífico, la Lemuria.
            Un nuevo viaje del sistema solar alrededor del zodíaco, sirvió de basamento para la Raza Atlante. ¿Cuánto tiempo duró la Raza Atlante? Tanto tiempo cuanto duró el viaje del sistema solar alrededor del zodíaco. Concluido ese viaje, llegó Hercólubus que produjo una revolución de los ejes de la Tierra (los mares cambiaron de lecho y se acabó la Atlántida).
            Ahora, en estos precisos momentos, está finalizando el viaje también (el viaje del sistema Solar alrededor del Zodíaco). Este viaje se inició a raíz del hundimiento de la Atlántida en la Constelación de Acuario (del aguador), teniendo frente a la Constelación de Leo (del león); entonces se inició el nuevo viaje del sistema solar alrededor del zodíaco... Entonces, ¿qué sucederá? Vendrá el hundimiento de la Raza Aria, ese es el caso de nosotros.   A raíz del diluvio universal, comenzó el nuevo viaje del sistema solar alrededor del Zodíaco, entonces se inició la Raza Aria. En estos momentos el viaje ha terminado, ha llegado a su final, estamos otra vez en Acuario, el viaje se empezó en Acuario y terminará en Acuario, y la raza nuestra, durará hasta finalizar el viaje, no puede durar un poco más ni un poco menos, sino hasta finalizar el viaje; de manera que el viaje está exactamente para concluir. En este momento tenemos a Acuario y frente a Acuario está la Constelación de Leo, el león. ¿Qué sucederá ahora? Conforme este planeta Hercólubus se vaya acercando, los fuegos que hay en el interior de la tierra, brotarán a la superficie atraídos por la masa magnética de Hercólubus, entonces aparecerán volcanes y terremotos por todas partes, y está raza perecerá por el fuego y los terremotos; entre el fuego y los­ terremotos "harán su agosto".

            En el máximum de acercamiento de Hercólubus a la tierra, producirá exactamente una revolución de los ejes de la tierra, entonces los mares cambiarán de lecho y se tragarán a los actuales continentes, luego vendrá un duelo a muerte entre el fuego y el agua, y durará varios siglos. En tanto la raza escogida (los selectos) tendrá que vivir en esa isla en el Pacífico, hasta que aparezca un doble arco iris en las nubes; cuando eso suceda, esta raza escogida, éste núcleo escogido pasará a vivir en los cielos y tierras nuevas que habrán surgido del fondo de los mares; entonces vendrá la Edad de Oro.
            Ahora bien, en cuanto a estaciones, saben ustedes muy bien que hay cuatro estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.
            Nuestra tierra viaja alrededor del sol y tiene cuatro estaciones. En este momento nos encontramos exactamente en la primavera, vendrá luego el verano, el otoño y el invierno. Pero también sucede que en el viaje del sistema solar alrededor del cinturón zodiacal, es decir, en el gran año sideral (el gran ciclo solar, sideral) hay cuatro estaciones, Primavera: La Edad de Oro; Verano: Edad de Plata; Otoño: La Edad de Cobre; e Invierno: La Edad de Hierro.
            Primavera: no hay fronteras ni aduanas, ni policías, ni ejércitos, ni guerras de ninguna especie. Todos adoran al Sol, se le rinde culto al astro Rey, reina el amor, la fraternidad, la gente no tiene Ego, ha salido limpia de entre las manos de su creador.
            Edad de plata: ligeramente pierde su esplendor la belleza de la humanidad, pero sin embargo continua esplendente.
            Edad de Cobre: comienzan las primeras guerras, comienzan las aduanas, las fronteras a existir; los reyes, los imperios.
            Edad de Hierro: es en la que estamos actualmente. Cuando una raza llega a la Edad de Hierro, se vuelve así como estamos actualmente, terriblemente perversa; entonces es destruida, ya por el fuego, o por el agua, o por ambos.
            Si examinamos actualmente nosotros el Zodíaco, vemos que estamos en la Constelación de Acuario, frente a frente está Leo, el signo de Leo, el signo del fuego. ¿Qué quiere decir esto? Esta claro, a la vista, el duelo a muerte que va a haber en este siglo entre el agua y el fuego, el fuego y el agua.
            Si miramos nosotros a Acuario, está gobernado por Urano y Saturno. Urano es un planeta catastrófico, revolucionario, terrible en gran manera, y en cuanto a Saturno está representado en alquimia por el Cuervo Negro de la muerte (el regreso al caos original primitivo).
            Y si miramos frente a frente a Leo que está frente a nosotros en este momento, es el signo del fuego, el León de la Ley que sale al encuentro de esta humanidad perversa (con el fuego). De manera que los dos signos en este momento (el agua y el fuego) frente a frente; eso es terrible, es la destrucción de esta raza totalmente.     No hay tal de que después del año dos mil, que ha de venir una era de fraternidad, como esperan los acuarianistas; no (que todo será amor, de que las fronteras desaparecerán, todo de por sí sólo desaparece, como si pudiera el Ego crear una Edad de Oro).
            ¿Creen ustedes de que el Ego va a poder crear una Edad de Oro? Mientras existan los factores de la discordia dentro de uno, tienen que haber guerras en el mundo; mientras existan los factores del egoísmo y de la ambición, de lujuria y de orgullo, tiene que haber guerras. ¿De donde va a sacar el Ego una Edad de Oro? Eso es absurdo. Para que pueda haber una Edad de Oro, se necesita la destrucción de esta humanidad, el caos; que surja de entre el caos, tierras nuevas, para ser habitadas por una humanidad inocente, una humanidad desprovista de Ego.
            En la Edad de Oro no se le va a dar cuerpo a nadie que tenga Ego. Cualquier persona con Ego será echada atrás, porque por una sola que tome cuerpo y teniendo el Ego adentro, esa sola acaba con la Edad de Oro, corrompe a todos los demás. Lógico, la Edad de Oro es la edad de la inocencia, de la belleza y del bien, del amor, de la fraternidad, de la hermandad entre los pueblos.

            P.- Venerable Maestro, siendo esta humanidad inocente y pura, ¿también tendrá su Edad de Plata, de Cobre, de Hierro?
            R.- ¡Claro!

            P.- ¿Quiere decir, que en posteriores etapas ya habrá acceso de Egos, de algunas personas que tengan el Ego?
            R.- Sucesivamente, en las posteriores etapas va surgiendo el Ego (dentro de los mismos seres humanos), va comenzando a nacer el Ego entre los seres humanos. Esta es la cruda realidad de los hechos. Afortunadamente existe una ley que se llama la Ley de la Transmigración de las Almas (enseñada por el Señor Krishna en la India por ahí, hace unos diez mil años antes de Jesucristo). La Doctrina de la Transmigración de las Almas nos da basamento para la edad de Oro. Es claro que todos estos millones (4.5OO millones de seres humanos que actualmente pueblan la faz de la Tierra), no pudiendo disolver el Ego (porque no todos pueden hacerlo por falta de capacidades o de consagración), pues la Naturaleza se encarga de desintegrarlos. ¿Dónde les va a desintegrar la Naturaleza el Ego? Pues en los mundos infiernos, para ese son los mundos infiernos, para eso es el Tartarus. De manera que propiamente el infierno para los Sufis no es un lugar de castigo, sino un lugar de purificación y de instrucción para la Conciencia; en cuanto el infierno para nuestros antepasados aztecas, o sea, el Mictlán (así se le llama) no es un lugar de castigo, sino un lugar de probación, de pruebas, y que si se sale victorioso después de pasar por los nueve círculos dantescos, se tiene derecho a entrar al paraíso.
            De manera que considérese el infierno desde ese punto de vista, no solamente como lugar de castigo, sino de instrucción para la Conciencia, y depuración.
            Significa esto, que en los mundos infiernos o en los nueve círculos dantescos del Tartarus, el Ego se va desintegrando, se va volviendo polvo (esa es la famosa Muerte Segunda). Entonces, lo mejor, lo más decente, lo más digno, lo más aristocrático que tenemos dentro (que es la Esencia), sale libre, a la luz del sol, para reiniciar una nueva marcha. Empezará por el mineral, continuará en el vegetal y en el animal, y posteriormente vuelve esa Esencia a reconquistar el estado humanoide, que otrora perdió.
            De manera que esto apliquémoslo a los 4.500 millones de seres humanos que entrarán al Tartarus. Esos 4.500 millones saldrán del Tartarus un día, sin Ego; desprovistos de Ego, tomarán cuerpos entre los descendientes del núcleo escogido, y a medida que vayan tomando cuerpo, la raza se va aumentando (pero una raza inocente, porque no tiene Ego), esa raza inocente, desprovista de Ego, será entonces cuidadosamente dirigida por las Dinastías Solares.

            P.- En esas infradimensiones, ¿pasara uno muchísimos padecimientos, horribles padecimientos y será larguísimo pasar por cada uno de esos círculos?
            R.- Sí, se sufre demasiado, porque allí tiene que encontrarse uno ca­ra a cara con uno mismo. Por ejemplo, uno ha sido un asesino, o ha cometido crímenes, tiene el Yo del asesinato, entonces se encontrará allí al Yo del asesinato frente a frente de uno, persiguiéndolo a uno, un monstruo que lo buscará a uno, y uno se esconderá detrás de las rocas, y el monstruo buscándolo a todas horas, y a toda hora el espantoso monstruo armado, queriéndole matar a uno (y sin embargo no puede uno quitárselo porque ese es uno también, es parte de uno mismo, es el Yo del homicidio).
            Los Yoes de la lujuria lo acosarán allí tormentosamente, verá múltiples monstruos de lujuria, que lo atacarán, querrá uno quitárselos y no podrá, y los verá horripilantes y espantosos entre las tinieblas del Averno, y sin embargo esos Yoes son de uno mismo, de manera que allí la Consciencia se instruye. Como cátedra es de primera, porque la Conciencia recibe una instrucción directa, formidable y se desintegra el Ego con pleno conocimiento de causa, de manera que cuando la Esencia logra liberarse por las puertas de la Muerte Segunda, pues hombre, sale completamente feliz, y muy instruida a la superficie, a la luz del Sol.
            Sale para reiniciar nuevos procesos evolutivos que habrá de empezar por el mineral. Volverá a ser un Gnomo, pero ya no sólo un Gnomo como al principio, como antes, detrás de los ciclos humanos, si no ya un Gnomo de jerarquía, de categoría, debido a la espiral, y cuando ingrese en los paraísos elementales del reino vegetal, será siempre un elemental de cierta categoría vegetal, y cuando ingrese en los paraísos de los reinos animales, será siempre un elemental de categoría, y cuando ingrese en el estado humano, será con más Conciencia, pero inocente. Ese pueblo inocente del futuro que pasó por la terrible Muerte Segunda, será gobernado por las dinastías solares, y entonces vendrá la Edad de Oro; por eso Virgilio, el poeta de Mantua exclama: "Ya llegó la Edad de Oro y una nueva progenie manda". ¿Cuál progenie manda? ¿Cual es esa nueva progenie? Las dinastías solares.
            Será preciosa la Edad de Oro. El evangelio de San Lucas, precisamente corresponde a la futura Edad de Oro (por eso se le llama el evangelio según San Lucas, es el evangelio según la luz, el evangelio solar).
            En cuanto al evangelio de Mateo, es el evangelio según la ciencia; y si leemos cuando va a ser esto, Mateo nos está indicando: "Cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos". También dice que cuando habrán por esa época pestes y terremotos y todas esas cuestiones, es porque ya el tiempo ha llegado. Tenemos actualmente a Jerusalén rodeada de ejércitos, terremotos por doquiera, pestes, epidemias, enfermedades, hambre, eso es lo que estamos viendo; don Mateo según la ciencia nos está diciendo que es para esta época.
            Ahora, si miramos nosotros a grandes rasgos a Daniel el profeta, el ve un gran mar, el océano, las corrientes, combatiéndose entre sí, y surge primero un monstruo que lo mira dentro del mar, una gran bestia y esa gran bestia resulta que tiene alas, es un gran león con alas, y le fue dado corazón de hombre (la Edad de Oro). Y surge una segunda bestia, parece un oso (la edad de plata); y surge una tercera que parece una esfinge (la Edad de Cobre), y surge una cuarta bestia distinta a todas las demás, porque es de hierro toda, sus dientes son de acero, sus uñas son de hierro y todo lo holla con sus pies, es una bestia diferente a todas, la cuarta bestia es la actual Edad de Hierro.
            Es capaz de hacer caer los santos del suelo y es capaz de destruir todo lo que encuentra a su paso.
            Y llegó el justo dice, y llegó el Cristo y se sentó, los libros fueron abiertos y fue entregado el reino a los santos del altísimo, es decir, termina la Edad de Hierro con grandes cataclismos.
            Y cuando Daniel pregunta: "¿Cuando será eso?" Le contesta: "Esto será dentro de un tiempo y tiempos y la mitad".
            Tiempo... ¿Cuál es el tiempo dentro de un tiempo? La Edad de Oro. ¿Tiempos? Las edades de plata y cobre. ¿Y la mitad? La mitad de la Edad de Hierro.
            De manera que en estos momentos estamos en la mitad (de acuerdo a cálculos orientales) de la Edad de Hierro; entonces el fin es para esta época, porque la otra mitad la pasaremos entre el caos y será dura.
            Así pues que es tiempo, tiempos y la mitad.

            P.- Venerable Maestro, ahora que le sigo la referencia sobre los monstruos y los mundos infiernos, resulta que cuando tenía dos o tres años de edad, al momento de acostarnos a dormir veía entre las paredes grandes monstruos que siempre me atacaban, mi padre me regañaba porque siempre lloraba asustado, él decía que eran cosas mías, que no había nada...
            R.- No siempre. Por eso es que yo me callaba tanto el pico cuando era muchacho, no le conté a nadie ni esto. La diferencia entre ustedes y yo es que ustedes cantaron y yo no canté, yo me callé el pico porque yo sabía demasiado que si cantaba me iban a tachar de cuchufletas. Yo sabía que esos que me rodeaban, mi jefe, mi jefa (padres), mis hermanitos, eran gentes completamente dormidas e inconscientes; como yo lo sabía, porque había cambiado de cuerpo a voluntad, me había metido en este cascarón a voluntad, entonces lo sabía yo demasiado bien. ¿Qué hice? Me callé el pico, dije, "esta gente no me entiende ni papa, yo lo que voy es a llevarles las aguas a esta gente, pero apenas crezca un poquito me los melo". Esos monstruos son los que tú cargas dentro, los Yoes. ¿Ya los desintegraste? Tienes que reducirlos a polvareda cósmica, son tus Yoes que vienen desde los antiguos tiempos, desde los siglos antiguos que han pasado a la historia; hay que volverlos polvo, reducirlos a ceniza, polvareda cósmica, esa es la cruda realidad de los hechos, y en el Averno con ellos es que te vas a encontrar. ¿Qué efecto te producían de niño?
            Mucho terror Venerable Maestro.
            Bueno, eso mismo lo vas a sentir multiplicado al mil en el Averno, si no los vuelves polvo ahora, porque si tú no los vuelves polvo ahora, la Naturaleza se encargará de ayudarte, de hacerte la operación quirúrgica, pero eso sí, ella te traga entre sus entrañas, y allá en las entrañas te hace la operación muy dura, muy difícil, te vas a encontrar con ellos al desnudo, a calzón quitado, cara a cara, vas a ver qué haces tú con ellos y tu sabes que eso no es nada agradable, vivir miles y miles de años ante esos monstruos. Si a ratos te producían tales aflicciones cuando eras niño, que tal en carne y a lo vivo, luchando, escondiéndote tú entre las rocas a ver si te proteges, y por ningún lado hay una protección, esos son los tormentos del Tartarus, por lo tanto te aconsejo que desintegres el Ego, y estúdiate mi libro de Psicología Revolucionaria, es ese libro el que debe servirte de cabecera, es ese el libro que debe ser reproducido por millares en toda la América y en el mundo entero, es fundamental, sin eso no vale une nada, hay que desintegrar el Ego, si no, no está haciendo nada, está perdiendo uno el tiempo miserablemente, porque aun, pongamos el caso de que alguien por desgracia no haya acabado la elaboración de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, pero disolvió el Ego, lo volvió polvo, ya con eso se salva de tener que bajar al abismo, ya con eso tiene derecho a tomar cuerpo en la futura Edad de Oro; es claro. Pero si no ha disuelto el Ego, aunque haya fabricado los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser y sea un hombre de verdad, no le dan entrada en la Edad de Oro, porque ese hombre va ha hacer mucho daño, aunque sea un hombre, y hablo de hombres, no de humanoides intelectuales, es decir, el que haya alcanzado el grado de hombre, no le dan la entrada en la Edad de Oro.
            La Edad de Oro es la edad del Paraíso, está representada en el evangelio de San Lucas por el Toro Alado, es el evangelio según la luz, el evangelio solar.
            Para que entre alguien en la Edad de Oro, ese alguien tiene que estar limpio de Ego. Va a ser la humanidad de la inocencia.
            Llega uno a quedar tan inocente que ustedes ni remotamente lo sospechan (cuando uno destruye los Egos). Yo mismo me quedé aterrado de cierto grado de inocencia que había logrado, que yo ignoraba que lo había logrado, pero en la hora de la hora, me encontré conque ignoraba cosas elementales que toda la humanidad conoce; eso es algo terrible.

            P.- Escuchando sobre lo que usted estaba hablando sobre reencarnación, hace poco, yo desde pequeño pensé que había vivido en muchas épocas anteriores y que había sido líquido, agua o planta. ¿A qué se debió esa inquietud?
            R.- Ya tenías el conocimiento interno, intuitivo y habías sido iniciado en otros siglos, en otras edades, y obviamente llevabas ese conocimiento ahí adentro; debido a eso has podido tener reminiscencias de esos antiguos conocimientos.
            Ahora, también, uno de los que hemos vivido eso: Yo por ejemplo. ¿Porqué hablo de la Doctrina de la Transmigración? Es una doctrina revolucionaria, que estoy seguro que las escuelas estas ultramodernas de Teosofía, pseudorosacrucismo barato, espiritiadera, maromera y marometas y todas esas cosas que actualmente existen en el mundo, no lo aceptan, rechazan la Doctrina de la Transmigración. La enseñó el Señor Krishna, pero ni así la aceptan los teósofos. Pero si uno ha despertado Conciencia en la vida, si alguna vez ha estado despierto, pues obviamente, tiene que reconocer el crudo realismo de la Doctrina de la Transmigración de las Almas; eso es claro.
            ¿Pero saben en qué me baso yo para la Doctrina de la Transmigración de las Almas? Me baso sencillamente en esto: de que yo recuerdo perfectamente las fases de evolución e involución por las que estuve pasando. Exactamente, tuve que desenvolverme en un planeta muy antiguo que ni siquiera pertenece a la antigua Tierra-Luna, porque antes de nuestra cadena terrestre existió la Cadena Lunar, antes de la Cadena Lunar existió otra cadena; yo soy de una cadena muchísimo más antigua. En ese planeta, evolucioné como evoluciona todo el mundo, empecé por el mineral, vegetal, animal, alcancé el estado de humano que otrora perdiera, etc., etc., etc. Pasé por todas esas fases, pero al llegar al estado humano, se me asignaron ciento ocho existencias (como siempre es lo normal), durante esas ciento ocho vidas no me interesé siquiera en lo más mínimo, ni en lo más insignificante, nada que se relacionara con la espiritualidad, me dediqué exclusivamente a cosas terrenales, a cosas profanas, echando al olvido todo lo que oliera a espiritualidad, no me interesaba, hasta que llegué a la última que fue la ciento ocho existencia, en esa última ciento ocho tuve una vida, una existencia dijéramos, de una personalidad malvada, la ciento ocho era una personalidad de sexo femenino, malvada, una mujercita así (chaparrita), pero perversa, era la última y es claro, entré a los mundos infiernos con ese cuerpo que tenía, dejé ese cuerpo femenino, y entré a los mundos infiernos, involucioné entre las entrañas de ese planeta, maldecía y blasfemaba, odiaba la divinidad, era un ser perverso, hasta que pasé por la Muerte Segunda; me iba desintegrando, volviendo polvo, todos mis Yoes iban quedando convertidos en cascarones, se iban volviendo polvo, por último ya no quedó nada, al no quedar nada, sentí como si falleciera para siempre, una gran aniquilación, luego me vi a mí mismo convertido en un niño inocente, un niño. ¿Qué sucedió? La Esencia, el Elemental había quedado libre de elementos subjetivos, los elementos subjetivos de las percepciones habían sido eliminados, los agregados psíquicos en su totalidad desintegrados, reducidos a polvareda cósmica por las fuerzas centrífugas de aquel planeta.
            Quedó pues, la Esencia libre desnuda frente al Sol. Bueno, se le dio salida, los Devas la examinaron de pies a cabeza, a ver si quedaba algún elemento indeseable dentro del interior, cuando estuvieron convencidos de que no quedaba ningún elemento indeseable, entonces los Devas me permitieron la salida por las puertas atómicas y salí a la superficie de aquel planeta, ya libre y a la luz del Sol, un Sol hidrogenado que iluminaba aquél planeta de aquel Sistema Solar, del cual hoy no queda ni sus recuerdos, a lo mucho sus recuerdos en los Archivos Akáshicos.
            Entonces ingresé en las evoluciones del reino mineral, entonces me vi a mí mismo convertido en un Gnomo, pero ya no un Gnomo como había estado antes, no, un Gnomo de tipo superior, mucho más tarde a través de los siglos me gané el derecho a entrar en las evoluciones del reino vegetal nuevamente. Fui Elemental vegetal, pero un Elemental más consciente; luego pasé a los estadios del reino animal, donde evolucioné en distintas criaturas animales, y por ahí hablo en mi libro de "Las Tres Montañas" cuando pasé por aquel animalito que se llama Rana, andaba por ahí, pues, dando saltitos a la orilla de un riachuelo de aguas cantarinas puras, recordaba sí, no lo había olvidado, los terribles sufri­mientos del Averno y no deseaba volver al Averno jamás, por los horrores allí sufridos. Me hice amigo sí, de los elementales de aquel río (un gran amigo) y cuando sentía pasos de humanoide por allí, sabía que eran terriblemente perversos, me tiraba al agua para evitar a los humanoides, pues sé que son malos, y así pasaba el tiempo.
            Mas tarde se me dio el derecho ya de entrar en evoluciones superiores, pude ingresar en un mundo de peces muy inteligentes que vivían en aquel mundo, me gustaba ir siempre a la retaguardia, no a la vanguardia, a veces aparecía un monstruo, y recuerdo un monstruo tan terrible que se almorzó a todos los de la manada, yo estaba en la retaguardia y no alcanzó a devorarme a mí, a los otros se los tragó, y recuerdo como el infeliz aquel, después de que se llenó la panza, dio la espalda y se retiró muy tranquilo, yo quedé entre unos pocos sobrevivientes, y así vivíamos en el fondo de los océanos como pez.
            Mas tarde, ya ingresé en un reino de anfibios que salían a tierra a tomar la del luz Sol, yo andaba entre la manada con los anfibios, después, posteriormente, se me dio el derecho de tomar cuerpo humano. Entré con promesas de no volver al abismo, había quedado en mi Conciencia eso vivo, las torturas del abismo, los espantos, los horrores por los que había pasado; entonces ya afuera, ya convertido en un ser humana, dije: "Bueno, me voy a transformar en hombre, sé que soy un humanoide, pero me voy a convertir en hombre". Encontré al Gurú, mi Gurú, él me instruyó en los Misterios (precisamente) de la Vida y de la Muerte, conseguí con él la clave, el secreto indecible, el Gran Arcano, trabajé en la Forja de los Cíclopes porque él me orientó, fabriqué los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, mediante el cumplimiento del Deber Parlok del Ser, y realicé las magníficas transformaciones, dijéramos, del esperma sagrada, del mercurio de los sabios, y logré así, mediante el mercurio, hacer cristalizar los cuerpos (porque es muy cierto que el esperma sagrado es el azogue en bruto). En Alquimia, al transmutarlo se convierte en el mercurio, la energía sexual es el mercurio, es el alma metálica del esperma, y ese mercurio a su vez que es energía que sube por los cordones simpáticos hasta el cerebro, es fecundado por el azufre o sea el fuego que despierta. La sal en sí es la materia prima de la Gran Obra, sal hay en el esperma, la hay en los metales, la hay en el oro, la hay en todo, entonces hay que sublimar la sal también.
            Estoy citándote de cuando me hice hombre por primera vez, estoy hablándote de un Sistema Solar muy antiguo, de cuando por primera vez logré al­canzar el estado, dijéramos, de hombre verdadero, en un mundo que ya desapareció, del cual no queda ni el polvo de los siglos, de eso es que estamos hablando. Entonces, mediante las operaciones del azufre y del mercurio sobre la sal, logré que sal, azufre y mercurio cristalizaran en el Cuerpo Astral, me fabriqué un Cuerpo Astral. En una octava más elevada, esa sal sublimada que sirvió de base para las operaciones del azufre y del mercurio, cristalizó en el Mental, y posteriormente con esa misma base logré la creación del Causal. Provisto de los cuerpos Físico, Astral, Mental y Causal, entonces logré encarnar los principios étnicos anímicos (el Pneuma de los Gnósticos) dentro de sí mismo y así me transformé (convirtiéndome en hombre, me volví hombre, había salido del estado de humanoide). Ya convertido en hombre, seguí trabajando, posteriormente alcancé otros estados, llegué al estado Angélico, Arcángel, etc., etc., etc. Bueno, conclusión, para no andarles con tantos rodeos, logré la integración con mi Logoi, me convertí en el Gobernador del Planeta Marte y adquirí todos los poderes de los Cielos y de los abismos, toda la sabiduría y todos los poderes universales.
            Ustedes dirán, "¿bueno, si eso es así, porqué ahora vive aquí entre los terrícolas?" Y voy a decirles sinceramente, después continué viviendo en distintos sistemas solares, en la pasada existencia estuve en la antigua Tierra-Luna, viví pues, entre los selenitas, hice el Movimiento Gnóstico entre los selenitas, les hablé como les estoy hablando a ustedes. Crearon una poderosa civilización los selenitas, viví entre ellos, ahí terminé pues.
            Eran muy crueles los selenitas, era mucha gente. Había una religión terrible, peor que la católica, me juzgaron, me condenaron a pena de muerte y me crucificaron; tal como les estoy diciendo. Al iniciarse la Aurora de este Mahamanvantara presente, integrado con mi Dios Interno, me convertí en el Espíritu viviente del Centro de Marte, pero mi Señor Interior Profundo, comprendiendo que había necesidad de que adquiriera cualidades de los terrícolas, que nosotros no tenemos por allá (ciertas características como las que tiene el conde Saint Germain, las que tiene Cagliostro, un diplomático, un político de esos), me mandó para acá, para adquirir características que no tenía; conservaba características de inocencia y sapiencia, pero no ese espíritu que tienen los Cagliostros Saint Germánicos, maestros de aquí, de la Tierra (entonces me mandó para acá y al mismo tiempo se podría ayudar). Ciertamente, me mandó, pero sí cometí un error, cuando la revuelta aquella de los Angeles de la Lemuria, yo fui de los primeros de entrar en la ola (no, fue la cuestión de la caída en la generación animal), en la misma Lemuria logré levantarme y en la misma Lemuria logré otra vez el elixir de larga vida, la Piedra Filosofal.
            Con el cuerpo lemur viví en la Lemuria y en la Atlántida, de manera que vi hundirse la Lemuria entre el fondo de los mares y vi levantarse la civilización de la Atlántida, y yo mismo la vi ser tragada por el océano.
            Tengo todos eso conocimientos aquí, y puedo hablar sobre la Lemuria y la Atlántida, no he perdido ningún conocimiento, mi memoria está correcta.
            En la meseta central del Asia cometí otro error, volví a echar la piedra al agua, y eso me dio caída otra vez en día sábado, entonces tuve que sufrir mucho sobre la faz de la Tierra hasta ahora, en esta época que estoy acabando de fabricar la Piedra Filosofal otra vez, en el 78 la tengo en mi poder, la gema preciosa. Así que en realidad de verdad, es el motivo por el cual estoy aquí; claro, cuando ya entré en la parte superior del trabajo en la Gran Obra, fui llevado al abismo por mi Padre, él me instruyó desde el Planeta Marte y me metió tremenda regañiza, me dijo: "Tenías todos los poderes del Universo, toda la sa­piencia del infinito, toda la sabiduría del Cosmos, sin embargo te lanzaste al precipicio, ¿porqué lo hiciste?" Entonces mi respuesta fue: "Señor, reconozco mi error, pero ya, qué puedo hacer, lo único que puedo hacer es pedirte perdón",­ y ciertamente el Señor me perdonó, y entonces continué trabajando en la Gran Obra (y estoy trabajando en la Gran Obra). ¿Con qué objeto? Con el objeto de poder volver a tener la Piedra Filosofal en mi poder, el Carbunclo Rojo, la gema preciosa; para el '78 la tengo en mi poder, el Carbunclo Rojo, cuando eso sea, me iré para Europa, a comenzar mi labor, que irá a ser muy semejante a la de Cagliostro en Europa; esa es la cruda realidad de los hechos. De manera que a estas horas, pues es claro que conozco todos los proceses de la Transmigración de las Almas, si hablo de la Transmigración de las Almas es porque yo la viví, la conozco, estoy enseñando, pues, una doctrina rechazada por todos los pseudoesoteristas y pseudoocultistas de la época, ellos no han pasado por esas fases, no les ha tocado vivir la Transmigración de las Almas, ellos han vivido en un mundo de distintas escuelas kalkianas, en esas escuelas kalkianas, abundan las personalidades kalkianas, que nada saben y teorizan demasiado.
            ¿Qué se entiende por personalidades kalkianas? Esas personalidades llenas de pseudoesoterismo, pseudoocultismo barato.
A mí no me interesan esas escuelitas pseudoesotéricas y pseudoocultista, a mí lo único que me interesa es el águila y la serpiente, mi águila y mi serpiente. Mi águila es el Señor Interior Profundo, y mi serpiente es la Divina Madre Kundalini.
            Estoy establecido en Isis desde hace varios años, vivo en Isis, es decir, fui devorado por la serpiente, soy una serpiente, que articulo, que hablo, que explico, en fin, pero soy una serpiente, porque fui tragado por la serpiente, por eso les digo a ustedes que estoy establecido en Isis y lo único que me interesa es eso, pienso que lo más importante en la vida es llegar al Superhombre.
            Primero hay que crear al hombre y luego alcanzar la estatura del Superhombre, el hombre es algo que hay que crear, que todavía no existe, existe es el animal intelectual equivocadamente llamado hombre. Una vez creado el hombre, hay necesidad de alcanzar la estatura del Superhombre, eso es lo importante. El Superhombre es aquel hombre que ha logrado la integración absoluta con la divinidad, que se ha integrado, que se ha fusionado con su Dios, ese es el Superhombre.
            Lucifer es escalera para bajar, Lucifer es escalera para subir, esa es la realidad de los hechos. Si uno logra vencer a Lucifer, que es el dragón, se apodera del Vellocino de Oro, es decir, del tesoro. El tesoro está allá abajo en los infiernos, bajo tierra, los tesoros se esconden bajo tierra, cualquier tesoro está bajo tierra, escondido, y hay que excavar mucho dentro de la tierra para encontrarlo; las raíces del Superhombre están abajo, en el abismo, en el precipicio, porque, ¿de donde saca un árbol su vida? ¿No es acaso del interior de la tierra, del abismo? Podría un árbol crecer mucho hacia arriba, pero sus raíces van cada vez más hondas hacia abajo, mientras más sube el árbol, sus raíces van más para abajo y no puede subir el árbol si sus raíces no bajan, así también, nadie podría subir al grado del Superhombre, nadie podría, dijéramos, emanciparse o liberarse, convertirse en un Dios, con poderes sobre el fuego, sobre el aire, sobre las aguas, sobre la tierra, si no baja antes al fondo del precipicio, y allá tiene uno que vivir entre los demonios, como demonio y entre los demonios.
            Hay que aprender a caminar con los dos pies, muchos hermanitos, sobre todo las personalidades kalkianas que tanto abundan en las escuelitas ultramodernas de pseudoesoterismo y pseudoocultismo barato, quieren caminar con un solo pie, no se dan cuenta que hay que caminar con los dos pies, ignoran eso, quieren caminar con uno. Qué diríamos nosotros de un saltimbanqui, por ejemplo, haciendo maromas sobre una cuerda, caminando, y que quisiera mantenerse en equilibrio con un solo pie, ¿cómo caminaría con un solo pie? Iría para abajo, así, nosotros también, el que quiera llegar a la autorrealización íntima del Ser, tiene que caminar con los dos pies y no tenerle miedo a Satanás, ni al infierno, ni al abismo.
            El infierno se necesita, y Satanás se necesita. ¿Qué haríamos nosotros sin Satanás, sin el abismo, de donde vamos a sacar el tesoro, con qué impulso eléctrico va a trabajar uno en la Forja de los Cíclopes?; eso hay que tenerlo en cuenta señores.
            En la edad media existió una secta que era la secta de los Satanianos, la Inquisición espantosa acabó con esa secta, todos los miembros de esa institución fueron quemados vivos en la hoguera. Pero, ¿a qué era que rendían ellos culto? Rendían culto pues, a Lucifer. ¿Y quien es Lucifer? Pues la reflexión del Logos en nosotros, Christus Lucifer o Christus Lucifer, sin el cual no puede haber jamás chispa eléctrica para el trabajo en la Forja de los Cíclopes.
            También existía otra secta en la edad media, era la de los Cainitas, que rendían culto a Caín, la de los Cainitas. Los quemaron vivos en la hoguera. Pero vamos a ver cuál era el argumento de esa secta, la base, ese argumento era muy interesante: el fuego. Caín al revés, ¿cómo se pronuncia? Inca, los Incas, los sacerdotes del fuego, de manera que Caín significa sacerdotes del fuego, es el fuego sagrado en el interior del hombre.
            ¿Y porqué Caín mata a Abel? ¿Quién es Abel? Hay que buscar qué cosa es Abél y que cosa es Isabel. Aquí tiene uno que apelar a todos los estudios, dijéramos, de las raíces del idioma, a la etimología: Is Abel, Is una partícula que nos recuerda los misterios Isíacos, que no es otra cosa sino el Buddhi, la Ginebra, de los Jinas, aquella a que Lanzarote escanciara el vino entre las copas de Sukra y Malta (el Buddhi interior), y en cuanto a Bel es el Alma Humana que es masculina, el Causal. E ahí al Signo de Géminis dentro de nosotros: Isabel, los gemelos, el Alma Espiritual que es femenina, el Alma Humana que es masculina.
            El Intimo tiene dos almas, la una es el Alma Espiritual que es Isis o Is (el Alma Espiritual, el Buddhi es femenina y el Alma Humana que es masculina es el Causal).
            Caín mata a Abel. ¿Quien es Caín? Es el fuego. Mata a Abel. ¿Quien es Abel? El Alma Humana. ¿Con qué la mata? Con la mandíbula de un burro. ¿Y qué es el burro? En Alquimia es el mercurio de los sabios, el esperma sagrado, el azogue en bruto. Entonces, ¿qué sucedió? Sencillamente que al derramarse el vaso de Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, el fuego sagrado bajó, al bajar, murió el hombre espiritual, salió del Edén, perdió todos sus poderes. Por eso se dice que Caín mata a Abel, o sea al Alma Espiritual con la mandíbula de un burro (el esperma sagrado, porque lo derramó) y entonces el Alma Espiritual entró en la muerte mística, perdió todos sus poderes, es decir, vino la salida del Paraíso. Bueno, en eso se basa la doctrina de los Cainitas, fueron quemados vivos en la hoguera de la Inquisición.
            Luego viene otra secta gnóstica también muy importante, que había en Europa, la secta de los Iscariotes, partidarios de Judas Iscariote; también ­los quemaron vivos en la hoguera, sin consideración ninguna, la Santa Inquisición dio cuenta de ellos. ¿Pero qué eran los Iscariotes? Téngase en cuenta que Judas el apóstol del divino Nazareno, no es como dicen, aquel traidor; esa es una calumnia que se levanta contra el apóstol. Judas Iscariote es el mejor discípulo de nuestro Señor el Cristo, es un gran hierofante que hizo un papel, se lo aprendió de memoria (es un Drama Cósmico, un drama que se ha presentado en todas las épocas y en todas las edades; el Drama Cósmico es el del evangelio crístico, ese drama lo trajeron los Elohim a la tierra, vino de otras esferas), y Judas tampoco quería representar ese papel, él quería el papel de Pedro, pero Jesús ya lo había escogido para el papel de Judas, de manera que cada uno de los doce aprendió su papel de memoria, es una obra de arte, una obra dramática, y cada uno tuvo que aprenderse de memoria su papel y a Judas le tocó aprender ese papel y ensayarlo muchas veces, y que coincidiera con las sagradas escrituras, tenía que ser perfecto.

            P.- Entonces Venerable Maestro, ¿al cumplir Judas ese papel, no recibió Karma?
            R.- Al contrario, Dharma por millones, por toneladas. Judas Iscariote es un gran Maestro, él no quería ese papel tampoco, él no hizo sino repetir lo que había aprendido de memoria, como había que hacerlo, tenía que ser exacto, preciso, en el momento oportuno, todo tenía que ser perfecto de acuerdo con el papel. Pero él no ha traicionado a Jesús, jamás, es el mejor discípulo de Jesús, y no solamente hasta ahí llegó Judas, sino que descendió al abismo y vive en los mundos infiernos. Yo vi que lo colgaban, le ponían cuerdas, en el abismo (cuando yo entraba a visitar el abismo), y se dejaba colgar, de una humildad única, que mató el Ego, él no tiene Ego y allí vive en el abismo, ¿y haciendo qué? Luchando por salvar a los perdidos, a los que no tienen ningún remedio, es como un rayo de Cristo perdido en el abismo, sufriendo por los perdidos, es algo extraordinario, nadie sabe ha donde ha llegado Judas. Si hay un hombre que se haya ganado el derecho de entrar al Absoluto Inmanifestado, es Judas Iscariote; ninguno de nosotros sirve para descalzar a Judas, ni yo mismo me creo capaz de descalzarlo, todavía no me siento capaz de hacer lo que hizo Judas, yo no me siento capaz, no sé si alguno de ustedes se siente capaz. Eso de vi­vir en el abismo renunciando a toda felicidad, desprovisto de Ego, sin embargo, viviendo en el abismo tratando de salvar a los perdidos (ni siquiera en el mundo físico), odiado por todas las multitudes y toda esa cuestión, considerado como traidor, cuando lo único que ha hecho es obedecer al Señor. Nadie ni remotamente sospecha el sacrificio de Judas en la humanidad, es el único que no ha tenido honores, para él no ha habido alabanzas, nadie lo ha alabado (que tan muerto estará su Ego), de manera que es el mejor de los discípulos que tiene el Cristo.
            Bien, y sin embargo, ahora, su cuerpo de doctrina es extraordinario, lo Iscariotes habían estudiado el cuerpo de doctrina de Judas: la muerte total del Ego. Todos los Misterios de Judas hay que vivirlos en el Mundo Causal. Los misterios de Judas: la muerte absoluta del Ego animal (que no puede quedar nada del Ego, puesto que Judas como Maestro no dejó nada de Ego, renunció a todo le que sepa a felicidad y vive en el abismo entre los perdidos, el mejor de los discípulos del Señor, es el más grande de los sacrificados, el que tiene más derecho a la felicidad y vive en el abismo, entre los réprobos, entre los que no tienen remedio, está allí, únicamente por amor a la humanidad, tratando entre las tinieblas de buscar a alguien que quiera la luz, cuando logra encontrar a alguien arrepentido, él va a instruirlo y si logra sacarlo, lo saca del abismo, eso hace Judas, de manera que condenar a Judas es el peor de los delitos, al que tenemos que condenar es al Judas interior, ese es su cuerpo de doctrina).
            Ese traidor que vende al Señor por treinta monedas de plata, que no es otra cosa sino que lo cambia por los placeres, los licores y todas las cosas del mundo, a ese es al que hay que condenar y juzgar, y Judas nos indicó eso con su doctrina, esa es su doctrina, la doctrina de él es la más profunda, la muerte absoluta del Ego. Si hay un hombre que merezca reverencia es Judas Iscariote; la secta gnóstica de los Iscariotes en Europa fue perseguida por la Inquisición, todos los miembros de la secta de los Iscariotes fueron quemados vivos en las hogueras que ardían en Europa, de manera que van viendo ustedes cosas terribles, verdad.
            Quiero decirles a ustedes en forma enfática que los humanoides que habitan en la faz de la Tierra, son maquinitas encargadas de captar determinados tipos y subtipos de energía cósmica que luego transforman automáticamente y retransmiten a las capas anteriores del organismo planetario, y gracias a eso puede vivir el planeta Tierra, de manera que el animal intelectual está puesto única y exclusivamente al servicio de la economía de la Naturaleza, ese es su único objetivo: la economía de la Naturaleza.
            Ahora bien, sin embargo el Sol no es cruel. El Sol a depositado además los gérmenes para el hombre en las glándulas de esas maquinitas, esos gérmenes pueden perderse (lo normal es que se pierden), pero si uno coopera con el Sol, si uno de verdad coopera con esa astro rey, entonces esos gérmenes se desarrollan y desenvuelven y surge un hombre dentro del animal intelectual, en la misma forma que dentro de la crisálida se forma la mariposa que un día sale y vuela. De manera que lo interesante es cooperar con el Sol y una de las formas más grande de cooperar, consiste en no alterar el suelo en que esos gérmenes tienen que desarrollarse.

            P.- ¿El suelo?
            R.- Sí, me refiero al suelo, al terreno, mejor dijéramos, éste terreno donde los gérmenes tienen que desarrollarse, que no es otro ese terreno que precisamente el mismo cuerpo humano.
            Si se alteran las glándulas, si se somete la gente a cuestiones de trasplantes de animales, si se presta uno a ensayos con glándulas, que le cambien glándulas humanas por glándulas de mono o a los tratamientos con Tiroxi­na para adelgazar y cosas así por el estilo, el resultado es que los gérmenes no pueden desarrollarse, y el experimento fracasa.
            Cuando una raza se vuelve demasiado mecanicista y pierde todo interés por las ideas solares, por la inteligencia solar, el Sol a su vez pierde todo interés por esa raza y la destruye, ya no le sirve para su experimento. Y tiene razón el Sol, mucha razón, porque él ha creado esta delicada película de la vida orgánica en la costra terrestre, un trabajo para él muy detallado, muy minucioso y es justo que saque su recompensa, una cosecha de Hombres Solares, tiene derecho a sacar esa recompensa, una cosecha de Hombres Solares; de manera que si una raza no le sirve, la destruye, lo que está sucediendo con esta raza actual, no le sirve, entonces la va a destruir, la destruye porque no le sirve para su experimento, de manera que entonces hay necesidad de cooperar con el Sol para que el hombre nazca adentro. Ahora bien, hay un códice de Anáhuac que leí, que dice: "Los Dioses crearon a los hombres de madera y luego los fusionaron con la divinidad", pero luego añade el mismo códice: "No todos los hombres logran fusionarse con la divinidad". De manera que crearlo uno es una parte, fusionarlo con la divinidad es otra parte; cuando el hombre se fusiona con la divinidad, se transforma en Superhombre, entonces, sí nace el Superhombre, pero hay que fusionarlo con la divinidad. Ahora, no siempre se fusiona con la divinidad, no se fusiona con la divinidad cuando no elimina los elementos indeseables que carga dentro, o sea, los defectos psicológicos: la ira, la codicia, la gula, el orgullo, la pereza y etc., etc., etc., y otras tantas yerbas.
            Mientras no se eliminen esos elementos indeseables que en nuestro interior cargamos, no es posible la integración con la divinidad, y si no se integra con la divinidad, entonces se convierte en Hanasmussen con doble centro de gravedad, en un aborto de la Madre Cósmica, en un fracaso.
            Son muchos los Hanasmussen que hay, que han fracasado. Se ha creado al hombre pero no se ha logrado la integración con la divinidad. ¿Ustedes han com­prendido a fondo, pues, lo que son los Hanasmussen?
            Bueno, ahora especificando más esta cuestión de los Hanasmussen, vale la pena conocerlos. Hay cuatro clases de Hanasmussen. La primera clase de Hanasmussen son los individuos que solo poseen el cuerpo planetario y nada más. ¿Ustedes saben lo que es el cuerpo planetario? El físico, más allá de lo que hay en ellos es el Ego, no tienen más, y la Esencia embotellada entre el Ego, entonces son sujetos que debido a las actividades del Ego y algo de magia negra, crean una substancia, dijéramos, fatal que es prácticamente la de Hanasmussen. Bueno este primero es mortal porque a la hora de la muerte todos esos Yoes desencarnan y quedan en los mundos internos, pero la substancia esa de Hanasmussen sigue existiendo un tiempo, más no causa mayor daño debido a que no tiene los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, no hay un centro focal, no hay un centro de gravedad permanente, son mortales estos Hanasmussen, se desintegra la substancia y el Ego retorna como siempre a nuevos cuerpos físicos.
            Pero hay una segunda clase de Hanasmussen que crearon Cuerpo Astral, que lo tienen pero no crearon ningún otro vehículo, únicamente fabricaron el Astral. Pues esta clase de individuos, obviamente, si no eliminan lo que tienen de Hanasmussen, hechicería, la magia negra y todas esas cosas, entonces no queda más remedio que se reincorporen en organismos animales, perros, caballos, gatos, etc., etc., etc., tienen que seguir tomando, cuerpos animálicos, hasta que eliminen lo que tienen de Hanasmussen.
            Hay una tercera clase de Hanasmussen que son los hombres verdaderos, pero que no eliminaron el Ego; eso es lo que podríamos llamar Hanasmussen con doble centro de gravedad. Tienen dos personalidades, una divinal, vestida con los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, la otra, pues, terriblemente maligna, formada por el Ego, por el abominable Organo Kundartiguador desarrollado en los Chacras; estos son Hanasmussen muy peligrosos. Si no eliminan lo que tienen de Hanasmussen no les queda más remedio que pasar por la Muerte Segunda en los mundos infiernos.
            Por último, existe una cuarta clase de Hanasmussen, Dhyani Bodhisattvas caídos. Yo era una cuarta clase de Hanasmussen cuando andaba caído, era una cuarta clase, entonces tenía formada dos personalidades definidas, a una divinal y la otra tenebrosa. Pero la cuarta clase conserva la memoria de los siglos, la Conciencia despierta, siempre; sufren mucho, lo indecible, hasta que logran levantarse, la cuarta clase, pero si no se levantan, no les queda más remedio que entrar en las regiones sumergidas de los mundos infiernos hasta la Muerte Segunda. De manera que son cuatro clases de Hanasmussen, cuatro clases.

            P.- ¿Entonces en el mundo común y corriente van mejor los individuos que no hicieron nada a favor de ellos?
            R.- Pues esas son maquinas al servicio de la economía de la Naturaleza, y gracias a esas maquinitas, la Naturaleza está recibiendo alimento suficiente. Y son maquinas al servicio de la Naturaleza y como maquinas son útiles y se necesitan para alimentar al planeta tierra.
            Bueno, de manera que ustedes han entendido bien toda esta cosa de lo que son los Hanasmussen, y eso es muy importante saberlo. Uno en este camino, tiene que andar muy conscientemente, ¿no?, tener los conocimientos completos.
            También hay casos muy graves, muy graves, voy a decirles, muy graves. Por ejemplo, tenemos un caso como el de Moloch. Me propuse investigarlo. Descendí a los mundos infiernos con el propósito de investigarlo, lo llamé allí con la gran llamada de Pedro de Apono, y vino sobre un brioso corcel a través de la llanura roja, hablando en términos dantescos. Entonces sus palabras fueron estas: "Oh, Samael. Yo te hacía por allá arriba con los angelitos, ¿y conque estas tú aquí abajo también? Mi respuesta: "Te equivocas Moloch, yo no vivo aquí abajo, únicamente he bajado a investigarte, y eso es todo". Se volvió y se fue en su brioso corcel, pero sí logré investigarlo (el sarcasmo con que dijo, "yo te hacía allí arriba con los angelitos"). Para él los angelitos le valían poco mas o menos sombrillas, eran algo así como libritos Kinder, me di cuenta, pude evidenciar de aquel hombre que estaba en una empresa más grande. Investigando supe que era un Trono, es el Bodhisattva de un Trono, nada menos. Un Trono, un Trono caído; Moloch.

            P.- ¿De los Cuatro Tronos?
            R.- No, otro distinto. Uno de los tronos caídos.
    ¿Qué busca este hombre si es un Trono, y porqué habla con ese sarcasmo sobre los angelitos, qué es lo que busca este hombre? Traté de saber algo más sobre él, y vine a darme cuenta, a la conclusión; obviamente pasará por la Muerte Segunda, con la destrucción del Ego y de los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, vivirá posiblemente millones de años más en el abismo, pero al fin se desintegrará atómicamente y la Esencia resurgirá a la luz del Sol para recomenzar la nueva jornada, en un octava superior, de acuerdo con la ley espiral de la vida. Entonces vendrá a ser un Gnomo de tipo superior, jerárquico, que estudiará detenidamente con su Conciencia las leyes que rigen al mundo mineral. Y cuando ingrese en los paraísos vegetales será un Gnomo que estudiará a fondo la ciencia del vegetal, la practicará y aprenderá a manejar las leyes del vegetal, un elemental vegetal inteligentísimo, jerárquico. Y cuando ingrese en la evolución animal, será un elemental animal con capacidad para estudiar las leyes del mundo animal y aprenderlas a manejar. Cuando reingrese al estado humano, que otrora perdiera, volverá a ser otra vez un hombre super consciente (no, dijéramos, al estado de humanoide), una especie de humanoide super consciente, y luego como hombre, cuando fabrique los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, creará Cuerpos Existenciales aún superiores, por el conocimiento y la maestría, y cuando reingrese a su Dios, que es un Trono, se habrá elevado a Cosmocrator, ­habrá aprendido a crear mundos y a manejar leyes. Eso fue lo que vine a descubrir y vine a descubrir (que ese procedimiento lo usan los Dioses que quieren ir subiendo en grados). Por eso es que en alguna ocasión dije: "Los Dioses antes fueron demonios, los Dioses mas grandes antes fueron diablos". Dije en la "Revolución de Bel": "Los demonios se convierten en Dioses". Ese es uno de los grandes misterios, estoy divulgando nada menos que el secreto del abismo.
            Yo por mi parte les diré a ustedes, con franqueza: alcancé gracias a mi Dios Interno, el grado aquel de Cosmocrator, con bajadas al abismo, pero sólo anhelo ahora una sola cosa, apartarme del camino ese de Cosmocratores si mi Padre así lo quiere, y seguir el camino al Absoluto. ¿Por qué? Porque, por ejemplo, veo al Dios Sirio. ¿Cuantas veces el Dios Sirio descendió al abismo, cuántas veces pasaría por la Muerte Segunda para llegar a ser ahora el gobernador de la Vía Láctea? Entonces es un camino en el que se enreda uno en el Karma de los mundos. Por lo tanto, es preferible llegar al Absoluto.
            ¿Y qué es el Absoluto? Se le puede tratar desde el punto de vista del Medio Oriente, a lo Turcomano, o a lo Armenio, o a lo Persa. Prefiero pensar en el Eterno Padre Cómico Común, que es menos frío que el punto de vista de las sustancias de Sian; el Eterno Padre Cósmico Común, el omnimisericordioso, la infinitud que todo lo sustenta. Claro, llegar uno a fusionarse con su Dios Interno para convertirse uno en un verdadero Superhombre, en un verdadero Kumarat, pero posteriormente integrarse con el Eterno Padre Cósmico Común, el Elohim inefable, el Ain Soph Aur o el Ain, el Eterno Padre Cósmico Común, la infinitud que todo lo sustenta. Al llegar a ese punto se dice de uno que ha logrado el Sagrado Anklad, pero permanecer dentro del seno del Eterno Padre Cósmico Común, es lo difícil, porque bastaría el anhelo de siquiera un segundo, el anhelo de ser algo o alguien, o el de existir en cualquier forma, en cualquier mundo, de ser algo, para inmediatamente desprenderse del Eterno Padre Cósmico Común y caer en el mundo de las tres leyes, en el Reino del Demiurgo Creador. De manera que permanecer en el seno del Eterno Padre Cósmico Común es lo difícil.
            Tenemos ante nosotros dos caminos: ante los que siguen la directa, el camino de convertirse en Cosmocratores, o el de perderse dentro del seno del Eterno Padre Cósmico Común.
            Yo diría, ¿para qué ser cada vez más y más jerárquico entre el polvo de los mundos? Mejor es perderse dentro del seno del Eterno Padre Cósmico Común, que tiene todos los poderes y atributos y toda la felicidad. Este es un planteamiento que les hago a ustedes sobre los caminos, y es muy importante; de manera que los Dioses han sido demonios.
            En todo case los Dioses fueron diablos, y muchas veces un Dios jerárquico como el Dios Neptuno se lanza al abismo para resurgir mas adelante, mas poderoso (Neptuno una vez se dejó caer). Pero bueno, hay Dioses que bajan al abismo intencionalmente y se confunden con los demonios, y se desintegran, y se vuelven polvareda cósmica. Dioses que se caen, que se precipitan en el Averno, mas tarde, adelante, resurgen mas poderosos que antes. El alquimista también tira la piedra al agua, mas adelante le da la vida y es mas poderosa que antes; eso es obvio.
            Bueno, y hay cierta razón, por ejemplo, en el Marqués de Sade, que pensaba en la liberación por el mal, en cierta manera tenía razón. Obviamente, al pasar por la Muerte Segunda el perverso, la Esencia queda liberada; eso es obvio. Pero que horrores y que sufrimientos, y todo, ¡la pasada por el Averno es espantosa, espantosa!, y sale al otro lado, pasando por los nueve círculos dantescos.

            P.- Bueno, y debe haber algo en la sabiduría de los círculos, porque no solamente uno ve en el camino de la luz, en el camino material yo he visto a muchos Elementales de la Naturaleza describir círculos bellos sobre mí, unos de defensa, otros de protección, otros de información, círculos bellísimos.
            R.- Así es, Elementales son todo el mundo, todo el que no ha alcanzado el estado de hombre es un Elemental embotellado entre los Yoes, pero Es un elemental. Si se destruyen los Yoes, queda el puro Elemental, el mismo que comenzó co­mo mineral y como vegetal y que siguió como animal; pero es el mismo. Al destruirse los Yoes queda el Elemental, eso es: un Elemental y nada más.

            P.- Yo pienso que hoy forman parte como Elementales, como Gnomos de la tierra, como Ondinas y Nereidas, como Silfos y Sílfides, que están en ese estado paradisíaco, tienen una gigantesca sabiduría e informan y dirigen acontecimientos.
            R.- Si lo tienen porque está la Conciencia despierta, los Elementales son despiertos. Pero lo que quiero decirte es esto: un Elemental metido en cuerpo humano o metido entre una planta o metido entre un animal o viviendo en el mundo de las rocas, es el mismo Elemental. Yo lo he visto en los experimentos: por eso el sujeto XX, un caballero que me escuchaba en el viejo Egipto de los Faraones (no era un Iniciado, ni muchos menos, pero sí aceptó la doctrina de desintegrar a los Demonios Rojos de Seth, como decíamos en el Alto y Bajo Egipto, es decir, los Yoes). Hizo parte del trabajo en vida, desintegró el 50%, dijéramos, y después de muerto, recibió instrucción, le enseñamos como se cierran las matrices, de manera que después de muerto cuando aulló el Huracán del Karma horriblemente, él permaneció sereno, impasible; cuando los demonios tenebrosos lo atacaron con furia, él permaneció sereno, impasible; cuando la tempestad sobre su cabeza llovía con rayos y truenos, impasible; cuando llegó a cierto lugar donde copulaban hombres y mujeres, sereno, sin simpatía por nadie, ni antipatía por nadie, no buscó refugio en ninguna cueva en medio de la tempestad, porque sabía que buscar refugio en la tempestad equivalía a quedar prisionero dentro de alguna matriz (esa cueva sería alguna matriz); no buscó refugio en nada ni en nadie, por ultimo su Padre Madre le sometió a terribles pruebas, permaneció firme. Los sacerdotes del templo le daban la ayuda recordándole su propósito que era el de no volver más al mundo. Al fin y al cabo se le admitió en un reino de esos tantos reinos que hay en el Mundo Molecular, como el Tlalocalo, como el Reino de los Cabellos Largos o el de la Gran Concentración. En distintos reinos que hay allí, al fin y al cabo se le admitió en uno de esos tantos reines, y allí su Madre Divina le ayudó a eliminar los Yoes que le faltaba eliminar, y al fin la Esencia fue quedando libre, y fue tomando una actitud muy hermosa: Primero como el de una doncella de catorce o doce años, después tomó la forma de una niña muy hermosa, por ultimo, convertido en un simple Elemental femenino hermosísimo (tomó ese aspecto así), se sumergió entre el Gran Alaya del Universo, como simple Elemental.
            Aquí también, en el antiguo México, muchos Iniciados hacían la misma, y se apartaban del escenario, no volvían a tomar parte, es decir, Elementales que no les interesaba más tarde alcanzar estaturas de hombres ni de Dioses, ni de nada, sino que se quedaban siendo elementales dentro del gran seno del Universo. Algunos del antiguo México lo hicieron intencionalmente, con el propósito de volver en la Edad de Oro, para entrar en una Escuela de Misterios y convertirse en Adeptos calificados. En tanto se apartaron de las evoluciones y de las involuciones, y se retiraron del escenario cósmico y se sumergieron entre el Gran Alaya del Universo, mediante ese procedimiento nada más.

            P.- Venerable Maestro, ¿entonces esos Elementales en la Edad de Oro podrán regresar a tomar cuerpo?
            R.- A tomar cuerpo si es su voluntad y entonces crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, convertirse en hombres, más tarde en Adeptos y en Dioses. Pero muchos de esos prefirieron aplazar y algunos de ellos sencillamente no quieren ser hombres, ni Dioses, ni nada, sino sencillamente quiere quedarse para siempre en toda Eternidad, como simples Elementales sumergidos ­en el Gran Alaya del Universo.
            De manera que hay de todo, hay individuos que han pasado por todos los ciclos de manifestación, por los tres mil ciclos y que jamás crearon los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, ni hicieron el trabaje sobre sí mismos; esos al fin terminaron sus tres mil ciclos de manifestación, se van, se sumergen dentro del Espíritu Universal de Vida como simples Elementales. Elementales con conocimientos del bien y del mal, pero Elementales.
            Ser hombre es algo muy distinto. Cuando uno se convierte en hombre, ­sí deja de ser Elemental. Para convertirse en hombre, hay que crear los cuerpos, haber hecho todo el trabajo sobre sí mismos, haber desintegrado el Ego, haber creado vehículos, haber hecho de todo. Pero hay muchos que prefieren quedarse ­como simples Elementales. Así pues, les he mostrado a ustedes distintos tipos de gente.
            Yo sigo el camino de la directa, que es el camino más exaltado, pero también es el más difícil y el más peligroso; marcho por eso camino, la directa.

            P.- Venerable Maestro, ¿por el camine espiraloide también se puede llegar a hombre?
            R.- El espiraloide no lo pueden coger sino los hombres, únicamente ­los hombres. Cuando alguien se convierte en hombre, tiene ante sí los dos cami­nos, el del espiraloide que es nirvánico ciento por ciento (que los Nirvanis rara vez toman cuerpo físico) y el de la directa que va directo al Seno del Eterno Padre Cósmico Común. Claro que los que se van por la espiraloide tampoco llegan a tener los mismos triunfos que tiene el que se va por la directa, no señores, tiene menos peligros.
            El camine directo, por ejemplo, es tan terrible, que muy pocos lo pueden seguir. Se aparta de las leyes de la evolución, de la involución, se revolu­cionan contra todo y contra todos, es un rompecabezas por todas partes, un camino de espada en mano contra sí mismo, contra el mundo, contra todo. Es la doctrina del Cristo Rojo en marcha, de un Cristo rebelde que nada tiene de mentecato ni de mojigato, como el de las iglesias parroquiales, sino un Cristo revolucionario y terrible, ese es el camino de la directa, muy pocos lo pueden seguir.

            P.- Venerable Maestro, ¿el Cristo Rojo de los que cogen la directa, al final es el mismo Cristo del que coge el camino espiraloide?
            R.- Bueno, indudablemente que el Cristo siempre es el Cristo, pero es que dijéramos, los de la directa adquieren ciertos poderes, ciertas cualidades, ciertos atributos esotéricos profundos que no logra jamás el que va por el camino espiraloide.
            El de la espiraloide se la pasa gozando del Nirvana, rara vez toma cuerpo. El de la directa renuncia a toda felicidad, se queda aquí abajo en carne y hueso, viviendo como hombre entre los hombres, luchando, sufriendo durante todo el Mahamanvantara, a ver si logra al final del Mahamanvantara sumergirse dentro del seno del Eterno Padre Cósmico Común para siempre, y si no, le toca volver a seguir el mismo camino, hasta que al fin en cualquier Mahamanvantara lo logre. Yo he venido siguiendo este camino durante varios Mahamanvantaras y todavía no lo he logrado, y voy por la directa y no lo he logrado.

            P.- ¿El Maestro Jesucristo lo logró?
            R.- Bueno, él sí lo logró, pero yo no lo he logrado. A ver si lo logro, no lo sé. Por mi parte he resuelto renunciar a toda felicidad arriba y abajo, ­y quedarme aquí como se dice a calzón quitado, a trabajar por la humanidad terriblemente, renunciando a toda felicidad, a todo paraíso, y a toda dicha. Es bastante duro eso, ¿verdad?
            Para efecto, para poder continuar por la humanidad, no me ha quedado mas remedio que reencarnarme, pues actualmente estoy en proceso de reencarnación. No necesito pasar por la reencarnación como la pasan todos los seres humanos, común y corriente; no, yo la paso en vida. La vida mía como Víctor Manuel Gómez no dio mas que cincuenta y ocho años, yo morí a la edad de cincuenta y ocho años, ya Víctor Manuel Gómez no existe, se murió el año pasado. Ustedes dirán: "que raro eso". No, desde en­tonces comencé a reencarnarme en mi cuerpo egipcio, y se comenzó un intercambio atómico entre el vehículo de Víctor Manuel Gómez y el cuerpo egipcio que está metido dentro de un sarcófago bajo una pirámide. Comenzó un intercambio molecular atómico muy interesante, ese intercambio molecular atómico permite que todos los átomos queden allá metidos en Egipto, en el sarcófago, y que todos los átomos de la momia queden aquí. En una palabra, si ustedes por ejemplo, hicieran un experimento, un átomo tuyo se desprende, por ejemplo, aquí, de tu brazo y pasa aquí al brazo de nuestro hermano Quintero, a su vez de ahí, del brazo del hermano Quintero, del mismo punto exacto, se ­desprende el átomo, donde el átomo tuyo ha de ser colocado y regresa y se ocupa el lugar vacío, y así se la pasan entre un intercambio atómico entre ustedes dos, terminas vestido con el cuerpo del hermano Quintero, y el hermano Quintero termina vestido con tú vehículo; eso es obvio. Es un intercambio atómico.

            P.- En una de sus primera obras nos relata usted Venerable Maestro, el caso de un Maestro que también tuvo que realizar este trabajo...
            R.- Sí, en una forma similar, pero no igual, porque yo el intercambio atómico lo estoy realizando con mi propio cuerpo egipcio que está vivo entre un sarcófago (vivo, en estado de catalepsia). De manera que yo estoy intercambiando los átomos, reencarnándome en mi propio cuerpo egipcio. Hoy por hoy, esotéricamente se dice que tengo un año de edad.

            P.- Venerable Maestro, ¿ese sarcófago se encuentra oculto?
            R.- Sí, está bajo una pirámide y tengo mi cuerpo egipcio allí. Ya por la menos tengo parte de la cabeza egipcia, y todo el cuerpo está sometido a intercambio atómico constante, de momento en momento, de segundo en segundo. Cuando tenga dos años se notará un poquitico más, cuando tenga siete años se notará más la cosa. Cuando cumpla la edad de veintiún años... mayoría de edad. Verán el egipcio completo y totalmente completo a la edad de treinta años, entonces todo el cuerpo egipcio estará acá y todo el cuerpo de Víctor Manuel Gómez, habrá quedado en Egipto, en el lugar del sarcófago, entre el sarcófago. Este intercambio atómico en esoterismo se dice reencarnación, me estoy reencarnando en vida para poder quedar con el cuerpo egipcio trabajando en favor de la humanidad por tiempo infinito, durante todo el Mahamanvantara.

SAMAEL AUN WEOR

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