miércoles, 4 de enero de 2017

THUNUPA Capítulo 1: Los Signos del Gran Pachakuti



La aceleración del proceso de un Pequeño o Gran Pachakuti se da precisamente debido al estado psicológico de las especies, y justamente uno de los signos de este Gran Pachakuti que comienza el año de 1992 y que tendrá una determinada duración, no tardará mucho en manifestar el cumplimiento de grandes catástrofes geológicas y tremendas conmociones sociales, debido al estado kármico de la actual humanidad con su gran decadencia moral, bancarrota total de la ética y el descrédito de las conductas; las Virtudes prácticamente ya no tienen cabida en nuestras sociedades, donde el desenfreno, la impostura, la degeneración, la delincuencia y otros muchos males, se han enseñoreado de todas las actividades humanas y consiguientemente se vive bajo el pernicioso influjo de las zonas periféricas del Cosmos, convirtiendo la infra psiquis de los hombres en eminentemente criminógena, delictiva, viciosa y decadente.



Este es pues, sin lugar a dudas, un signo ampliamente gráfico de los decadentes tiempos del fin que ya están presentes, percibiéndose en forma total el arribo del Gran Pachakuti, siendo esta la razón por la cual deberán temblar los cimientos infernales de la pervertida sociedad, aprestándose por caduca, a su inminente conclusión como forma degenerada del global comportamiento presente, y que por simples apariencias apenas puede cubrir sus deshonras con endebles camuflajes; en su fragilidad caerá totalmente al influjo del resurgimiento de la Verdad y de los grandes acontecimientos que se avecinan velozmente, mediante los cuales esta esfera terrestre que actualmente es una cárcel psicológica, deberá sacudirse para romper cadenas, pudiendo el ser humano librarse así del encuadre negativo que le impide distinguir lo cierto de lo falso, cuál lo bueno o qué lo malo, pues la inversión de valores es tan manifiesta que todo se ha convertido en aciago rompecabezas donde nobleza, Virtud, espiritualidad, trascendencia, han sido borradas de la psiquis ya animalizada, presentándose como normal y estandarizado todo lo más degenerado y decadente en que se halla sumergida la depauperada especie.


Han llegado así los tiempos de cambio; a esta pobre infra-humanidad se le ha terminado su cuarto de hora y pese a las innumerables manifestaciones de Misericordia de los Cielos, la determinación de los Tribunales de la Justicia Cósmica es terminante al haber condenado al infierno a una generación que con muy escasas excepciones, es un tumulto de sierpes abismales.

Es en estas terribles condiciones, y a pesar de los desmerecimientos y desprecios humanos, que tenemos la triunfal llegada de Thunupa, el Kristo Rojo de Acuario, el Gran Consolador, para intentar librar a esta pobre humanidad doliente, como víctima que es, de la bestia, la gran ramera que arrastra a casi todos con la euforia de sus fornicaciones, y que ha establecido con los poderosos su gran sistema de dominación sobre la faz de la Tierra y ante la cual casi todos se inclinan reverentes pues su poder parecía omnímodo, mientras algunos otros, impotentes se doblegan, no pudiéndose sostener ante la magnitud de sus ramificaciones incrustadas por doquier, como ser la industria, la banca, el comercio, las instituciones ¿culturales?, la ¿beneficencia?, los gobiernos, los partidos políticos, las ¿religiones?, las ¿ciencias?, las ¿artes? etc.

Pero es claro, además de esperanzador, afirmar que existen las honrosas excepciones que por lo mismo son los convocados para constituirse en Hijos del Sol, Señores del Día, Príncipes de la Luz, Reyes de la Esperanza, Portadores del Amor, Forjadores de la Caridad y Arquitectos del Nuevo Destino, para quienes la presencia de Thunupa será un apoyo eficaz, así como para todos aquellos que oportunamente logren arrepentirse de sus malas obras, pudiendo así regenerarse.

A las alturas de lo ya expuesto hasta aquí, es dable afirmar que existe una clara relación y determinismo entre degradación moral y degeneración genética, aunque también es imperioso decir que el Hombre mediante el sexo tiene tres posibilidades y entre ellas su aspecto superlativo es la Regeneración; es bueno saber que la Erogenia conduce al sabio manejo de la fuerza genética y la hidrogenización celestial, con la sutil capacidad de convertir la materia humana en un Ente Superior, alcanzando la sublimación de una naturaleza originalmente celular en Supra-anatomía propiamente electrónica y espiritual; esta sería la forma más indicada de desarrollo para el hombre, sabiéndose materia y sin embargo, por las transmutaciones operadas en su interior, aspirar a convertirse en un Ser de Orden Superior.

La humanidad como polvo de la Tierra ha sido creada para la generación, aunque ha perdido la capacidad de reproducción natural o superlativa, esto es con el concurso de UN SOLO espermatozoide para la fecundación del óvulo femenino, para lo cual es absolutamente lícito y hasta altamente recomendable el goce supremo de Eroar, un deleite maravilloso que nada tiene que ver con la pasión animal que llega a expulsar el asqueroso orgasmo sea del hombre o de la mujer, debiendo más bien utilizarse la legítima y natural capacidad de reproducción tan sólo para cumplir este objetivo en las condiciones apropiadas y específicas, salvo algunas prohibiciones puntuales que en mi obra "Erogenia: La Ciencia y el Arte de Eroar" por su trascendental importancia incluiré, dejando los demás días del año y de la vida toda para adorarse plenamente en el trance erótico, obteniendo cotidianamente los vapores, el fuego y la Luz que conducen con felicidad y eficacia a la Liberación Final.

Lo lamentable de la triste realidad existente hoy en día es la comprobación de que la gran mayoría de los terrestres ha encontrado la "normalidad", esto es las normas del mal, en sus perversiones degenerativas con el uso del sexo en sus facetas más desenfrenadas y antinaturales, existiendo también hasta el abuso en forma "natural" y corriente, esto es, utilizando cada pareja como se debe los órganos opuestos que se corresponden y se atraen, sólo que negativado este accionar por lo excesivo y bestial. Además se presenta ya una aberrante degradación cuando el sexo es utilizado con énfasis diabólico en la apropiación indebida de actitudes y posturas que son totalmente infernales; de esta falta de ética en las relaciones sublimes que deberían tener el hombre y la mujer en su trato carnal amoroso, deviene la aparición de una gama interminable de aspectos invertidos que hoy practica el desconcierto de las modernas sociedades y que a la vez atraen con una fuerza magnética increíble desde los más soterrados submundos, el surgimiento de incontables enfermedades, mismas que son cada vez más graves y difíciles, tanto de diagnosticar y peor aún de controlar por la medicina oficial.
Estos padecimientos ordinariamente incurables, constituyen un castigo kármico que deviene inexcusablemente contra los inmorales y concupiscentes que se alejan de los beneficios de la Medicina Universal o Divina, esto es del Creador, que es fuente inagotable de Vida y Salud; de este modo la naturaleza humana se va haciendo paulatinamente más débil y susceptible de contraer una suma de complejas enfermedades que van apareciendo y aún se conocerán muchas más en lo que resta de este sistema degradado en el que transcurre miserablemente la existencia, plagada de infra-sexualidades como la sodomía, el lesbianismo, la zoofilia, necrofilia, orogenitalismo, adulterio, fornicación, sadismo, etc.

Las Sagradas Escrituras de todas las vertientes originadas en la Suprema Doctrina del Amor, anticiparon con precisión profética todas estas escabrosas situaciones invertidas en que la humanidad actual se debate, hablando con un ligero velo que el sexo es la piedra de tropiezo y escándalo, pero que sabiéndolo utilizar adecuadamente como en los primeros tiempos cuando las Humanidades eran Solares y sabían Eroar, se convierte en la Piedra Preciosa y Escogida por ser puerta de reingreso al Edén.


 Por:   V.M.K.  A.Z.F. ÉL TAWA MANU.:. en cuerpo humano DÁVID SERRATE PÉREZ

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