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viernes, 3 de febrero de 2017

PISTIS SOPHIA CAPITULO 8.3 Ellos debieron regocijarse porque el tiempo de su Investidura hubiera Venido


Jeú Mikael continuó su discurrir con los Discípulos diciendo: “Regocijaos, alborozaos y añadid gozo a vuestra dicha, porque ha llegado el tiempo de vestir mi Vestidura, la cual me ha sido preparada desde el Principio y que dejé atrás en el Último Misterio hasta que fuese cumplido el término de su tiempo, cuando debo ser comandado a través del Primer Misterio para discurrir con Vosotros sobre el Principio de la Verdad hasta su pleno esclarecimiento, con todo el interior de los interiores, porque el mundo será salvado a través de Vosotros. Regocijaos entonces y alborozaos, porque sois Benditos ante todos los Hombres que están en la Tierra; sois Vosotros quienes salvaréis al mundo entero”.



 El Iniciado que en Espíritu ha sido remontado a las inefables Alturas colmadas de gozo infinito, siente extenderse ese regocijo y alborozo a toda su naturaleza física cuando llega el supremo instante en que debe revestirse con la Esencia Krística, la cual es pre-existente y originada del Principio mismo del Padre, permaneciendo en Él hasta que el digno Aspirante la encarna.


Al lograr este magno objetivo, el Resurrecto porta plena autoridad para entregar la resolución absoluta de toda la Gnosis, con la suma de sus Misterios incluyendo los más recónditos y enigmáticos, mismos que deberán reasumirse en la contextura mental kristificada de los Apóstoles, mediante los cuales el Pleroma tendrá manifestación corporal.


De ese trascendental modo se dará cumplimiento a la caritativa redención en pro de las humanidades postergadas de las infra dimensiones en los infinitos espacios, que son regiones rezagadas de universos periféricos, donde la subsistencia transcurre en dolorosas cadenas de espantosa densidad.


Esta es la suprema causa del regocijo y alborozo, pues en la materia de los Discípulos se ha establecido la Magna Bendición del Poder Salvador proveniente de los Tesoros de la Luz, cuyo misericordioso accionar es el Fundamento mismo del Kristo Kósmico que irradia por doquier su Amor inconmensurable.

V.M.K., A.Z.F. ÉL TAWA MANÚ

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