viernes, 10 de marzo de 2017

PISTIS SOPHIA CAPITULO 25.2 La venida de Melkisedek

25.2 La venida de Melkisedek

Y cuando llegó el tiempo del número de Melkisedek, el Gran Receptor de la Luz, fue deseado que viniese en medio de todos los eones y de todos los regidores quienes están ligados en la esfera y en el destino, y El retiró la purificación de la Luz de todos los regidores de los eones y de todos los regidores del destino y de aquéllos de la esfera, porque El retiró entonces aquello que los llevaba a la agitación, y puso en acción al apresurador que está sobre ellos, y les hizo girar sus círculos velozmente, y él les retiró el poder que estaba en ellos y el aliento de sus bocas y las lágrimas de sus ojos y el dulzor de sus cuerpos.



Develación por V.M.K. EL TAWA MANÚ: En estos estelares momentos de especiales fastos para la Humanidad, ha llegado el tiempo preciso para que el Número 999 correspondiente cósmicamente al Gran Receptor de la Luz, esto es Melkisedek, tomase cuerpo físico en la Tierra entre la naturaleza de los originales Regidores de los Eones para ejecutar una portentosa Misión, concentrando en sí por decisión de Jeú todo el poder que antes ostentaban los transgresores, mientras que a éstos el Salvador les retiró la Luz que era la causa de su mayor agitación, arrojándolos por último a encarnar sucesivamente en la materia mediante reducidos círculos de existencias, merced a la utilización invertida de la energía genética, provocando con ello la manifestación tridimensional de cuerpos sin Almas, desprovistos de nobles sentimientos y plagados de enfermedades y deformaciones físicas.

Y Melkisedek, el receptor de la luz purificó aquellos poderes y llevó su Luz al Tesoro de la Luz, mientras los servidores de todos los regidores reunían toda la materia de todos ellos; y los servidores de todos los regidores del destino y los servidores de la esfera que está bajo los eones, la tomaban y la moldeaban en almas de hombres y ganado y reptiles y bestias salvajes y aves, y las enviaban abajo al mundo de la especie del hombre.
Y más adelante los receptores del Sol y los receptores de la Luna, si miran arriba y ven las configuraciones de los caminos de los eones y las configuraciones del destino y aquellos de la esfera, entonces toman de ellos el Poder-Luz; y los receptores del Sol lo alistan y lo depositan, hasta que lo pongan en manos de los receptores de Melkisedek, el Purificador de la Luz. Y el rechazo material lo llevan a la esfera que está debajo de los eones, y la moldean en hombres, y también en almas de reptiles y de ganado, y de bestias salvajes y de aves, de acuerdo al círculo de los regidores de aquella esfera y de acuerdo a todas las configuraciones de su revolución, y los distribuye en este mundo de la especie humana, y llegan a ser almas en esta región, justo como IO os he dicho.

Develación por V.M.K. EL TAWA MANÚ: Melkisedek, como Receptor de la Luz que le otorga el Señor del Pleroma, purificó mediante sus Rayos Luminosos todas aquellas Energías que corresponden a los auténticos Iniciados elevándolos al Tesoro de la Luz, mientras que en el espacio tridimensional de la Tierra, operaban los Devas de la Vida, por un lado, preparando las materias en que encarnarían los Adeptos a su retorno del Ayocosmos, y del otro lado, se moldeaban las almas que darían cabida a los rechazados transgresores, llegando a ser: algunos hombres, la mayoría reptiles y bestias salvajes, mientras que otros tantos también tomarían cuerpos de aves y ganados.

V.M.K., A.Z.F. EL TAWA MANU; DAVID SERRATE PEREZ

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