domingo, 30 de abril de 2017

LA SERIEDAD EN EL TRABAJO ESOTERICO Y LA ANORMALIDAD DE NUESTRA PSIQUIS



            Ante todo, mis queridos hermanos, sc haee necesario saber que nosotros, en verdad, lo único que buscamos es la Auto-Realización íntima del Ser...
            En cierta ocasión platicaba con el preceptor de una Escuela cuyo nombre no menciono y hube de hacerle cierta pregunta. La respuesta de aquel preceptor, que por cierto ya desencar­nó, me dejó bastante triste: "No, nosotros no estamos buscando la Auto-Realización íntima del Ser como tal, no es eso lo que nos interesa; únicamente queremos la fuerza de la mente, queremos llegar a la unidad de la vida, etc., etc. En fin, dio una serie de evasivas muy lamentables...
            Yo me pregunto: ¿para qué realizaríamos los estudios de esta clase, si no buscáramos la Auto-Realización Intima del Ser? ¿Con qué objeto, por distraernos nada más, por divertirnos? ¡Pero si en el mundo profano hay mucho con qué divertirse: en el cine, en los toros, etc., etc.! Así que nosotros, ante todo, tenemos que ser serios.


            Hay muchas escuelas de pseudo-esoterismo y pseudo-ocultismo barato, pero difícilmente se encuentran personas serias. Si llamáramos al Camino a los cinco millones de personas que se dedican aquí en México al pseudo-esoterismo y al pseudo-ocultismo barato, si los llamaramos en verdad al Camino, si pusiéramos sobre la mesa, delante de ellos, los postulados de la Gnosis; si se les enseñara lo que es el Cami­no de la Auto-Realización Intima, estoy seguro que la mayor parte huirían despavoridos.
            Muchos de ellos son eruditos en Teosofía, en pseudo-rosacrucismo, etc., etc.; desgraciada­mente, es difícil encontrar gentes serias; todos ellos lo que buscan es una forma de diversión casi todos esos pseudo-sapientes del pseudo-ocultismo barato, lo que quieren en el fondo es distraerse un poco, divertirse, pero cuando real­mente se le ponen en la mesa los postulados de la Auto-Realización y sc les invita a trabajar, entonces huyen despavoridos. Así, pues, no es Auto-Realización lo que ellos andan buscando, sino alguna forma de diversión y eso es todo.
            Nosotros, ante todo, necesitamos ser perso­nas serias. Yo no podría llamar "serio" a al­guien que no sc preocupe por auto-explorarse, a alguien que no sc preocupe por auto-cono­cerse.


            Los antiguos dijeron: "NOSCETE IP­SUM", "llombre, conócete a ti mismo y conoceras el Universo y a los Dioses". ¿Cómo podría uno conocer el Mundo Astral, si no se conoce a sí mismo? ¿Cómo podría en verdad conocer la Mente Universal, si no conoce su propia mente? ¿Cómo podría uno conocer el Mundo de Las Causas Naturales, si no conoce las causas de sus propios errores psicológicos? Sc habla mucho de los "MUNDOS INTER­NOS", pero si uno no conoce sus propios mun­dos internos, ¿cómo puede corzocer los mundos internos del planeta Tierra, o del Sistema Solar, o de la Galaxia en que vive, o del Infinito?
            ¡Tenemos que ser serios! En cl mundo del pseudo-esoterismo y del pseudo-ocultismo ba­rato existe mucho psiquismo inferior... Por ahí hay un Santuario en Venezuela donde una dama XX, de tipo mediumnímico, cayó en es­tado de trance y ya en tal estado se dedicó a "conferir Iniciaciones": "Fulano de tal llegó a la cuarta Iniciación", "Sutano llegó a la quinta", "Mengano ya es un Hierofante", y barbaridades así por el estilo...
            Nosotros, verdaderamente, necesitamos ser serios, muy serios. Obviamente, quienes acep­taron ese orden de cosas en tal Lumisial, no podían o no eran personas serias y para mi es imposible que una persona seria acepte despropósitos de tal tipo.
            Muchos quieren Iniciaciones: "Fulano de tal ya está en la quinta, es un Mahatma"; "a sutano, por ahí le dijo un medium tal que iba en la sexta y mañana llegará a la setima"... ¡Esto es falta de seriedad! ¿Cómo va uno a conocer los mundos internos, si no conoce sus propios mundos internos?
            En el psiquismo inferior existen despropósitos espantosos: personas que sueñan y que creen que están despiertas y lo mas grave es que se sueñan despiertas, sueñan creyéndose despiertas. Tales soñadores de tipo negativo, mediumnímico, tales, dijeramos, alucinados, proyectan sus ensueños sobre las personas y ven en las personas sus propios ensueños negativos, incoherentes y absurdos. ¡Esa es la cruda rea­lidad de los hechos!
            Queremos nosotros realidades objetivas, no sueños absurdos e incoherentes. Yo no podría aceptar sueños, quiero realidades objetivas y eso mismo, pues, deseo para todos ustedes. Tales realidades objetivas son posibles cuando en verdad se ha objetivizado la Conciencia. Mas no es posible objetivizar la Conciencia si antes no se ha pasado realmente por la "Ani­quilación Buddhista" terrible palabra que ho­rroriza a algunas escuelas.
            Esto de "aniquilación" molesta realmente a las escuelas del pseudo-esoterismo y del pseudo-ocultismo barato. Resulta que el Ego no desea pasar por ninguna aniquilación; el Ego quiere realmente vivir, cueste lo que cueste, no desea la aniquilación.
            Obviamente, mis queridos hermanos, debemos comprender la "Doctrina de los Muchos". Han dicho algunos que yo he tomado la "Doc­trina del Yo Pluralizado" del señor Gurdjieff y que "cómo es posible que siendo el Avatara de la Era del Acuarius, la tome de él".
            Sé equivocan, no he tomado esa Doctrina de Gurdjieff, ni Gurdjieff es el autor de esa Doctrina. Gurdjieff la tomó del Tibet, es una Doctrina tibetana y yo la he tomado del Egipto de los Faraones, la conocí en Egipto, también la conocí entre muchas escuelas arcaicas.
            Los primeros que la enseñaron fueron los Avataras de la Lemuria. Así, pues, Gurdjieff la tomó del Tibet y yo la tomé de Egipto; no creo que sea un delito haberla tomado de Egipto, sólo que en el antiguo Egipto de los Farao­nes, al "Yo" no se le decía Ego ("Ego" es un término latino); al "Yo" pluralizado se le lla­maba "Seth", a todos los "agregados psiquicos", citados por los tibetanos (no exclusiva­mente por Mister Gurdjieff), se les denominaba "DEMONIOS ROJOS DE SETH"...
            Sabíamos nosotros, los egipcios y digo "los egipcios" porque yo soy un egipcio y este cere­bro con el que estoy pensando y hablando, estuvo 4,000 años bajo tierra, aunque parezca increíble que HORUS, (nosotros no decíamos Horus, sino AURUS) fue capturado por los "Demonios Rojos de Seth". Al hablar así, queriamos decir sencillamente, queríamos explicar a nuestros devotos, que los "Demonios Rojos de Seth" habían atrapado a la Conciencia hu­mana.
            Los devotos de todo el Alto y Bajo Nilo, entendían a la maravilla y todos en general lu­chábamos contra los "Demonios Rojos de Seth", obviamente, quiero decir contra los "Yoes" que personifican tal o cual error y ha­blando en lenguaje estrictamente tibetano, quiero decir contra los "agregados psíquicos" que personifican nuestros errores.
            En el Tibet, la "Doctrina de los muchos" es el fundamento del Lamaísmo. No hay duda que el señor Gurdjieff, quien estuviera como Lama en el Tibet, sacó de allí la Doctrina para preconizarla en el mundo occidental. No quie­re decir esto que la Doctrina fuese de su pro­piedad exclusiva.
            La "Doctrina de los Muchos", es muy cono­cida en el Tibet y cuando se dice que "hay que destruir los agregados psíquicos que personifican nuestros errores", los tibetanos lo expresan en la siguiente forma: "EL BUDDHA INTE­RIOR DEBE DESTRUIR A LA DOCTRINA DE LOS MUCHOS EN SI MISMO", vean ese modo de hablar, es decir, "acabar con los elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos".
            Hay algunos "Bodhisattvas" caidos, también en el Tibet, en los Himalayas. Muchas veces los "Lanús" (es decir, discípulos) tienen que soportar pacientemente, todo un día, a los diversos "agregados psiquicos" que van pasando o que van controlando, en orden sucesivo, el cuerpo de un Lama, de algún Lama caldo, de un Bodhisttva caido.
            Pero ellos tienen paciencia de soportarle sus sandeces, aguardando el instante en que termine la procesión de "agregados" y por último se asome, siquiera por un momento, el SER REAL de aquel Lama-Instructor; entonces reciben dcl SER la enseñanza que estaban bus­cando. Después el SER se retira y continúan los "Yoes" atormentando a los pobres discípu­los.
            Acabar con la Doctrina de los Muchos en sí mismo, no es fácil, en idéntica forma pen­sabamos y seguimos pensando los antiguos egipcios. Hay que matar a los "Demonios Ro­jos de Seth"; dentro dc ellos está embutida la Esencia... Entre los devotos del Chang y del Zen, la Esencia recibe otro nombre: sc le deno­mina el "Buddhata", así, van viendo ustedes que esta Doctrina no es propiedad exclusiva, ni del señor Gurdjieff ni de nadie; es de or­den general.
            Ese "Buddhata o "material psíquico" que en nuestro interiór cargamos, es importante, es la Esencia que está embutida entre los "De­monios Rojos de Seth", entre los "agregados psíquicos". Se hace necesario quebrantar cada uno de esos "elementos indeseables" que en nuestro interior llevamos, para liberar la Esen­cia; sólo asi conseguiremos integrarnos y con­vertirnos realmente en Individuos Sagrados.
            Bien sabemos que para poder desintegrar los "agregados psíquicos", tenemos que dirigir la Lanza contra los mismos y esto nos lo enseña claramente Richard Wagner, gran Maestro subestimado por los sabihondos del pseudo-ocultismo barato. Richard Wagner, con su "Parsifal", da una lección extraordinaria de Esoterismo Tántrico. Su "Parsifal", en sí mismo, personifica al Cristo Intimo o al Cristo­-Jesus, o al Adeptus, bien sea este el Adeptus-Exentus o el Adeptus todavía "NO-EXENTUS", yo diría el "ADEPTUS­-EXENTUS".
            Obviamente, Parsifal tiene también su Ma­dre Divina, que no es otra que HERZELEIDE... Anfortas, el Rey del Grial, tenía una heri­da en el costado, una herida terrible que ma­naba sangre y agua: siempre le iban a lavar sus discípulos a un lago cercano y su herida no sanaba. El Rey del Grial en un dia cualquiera, una tal Kundry, una especie de Magdala tentadora, hubo de hacerle caer entre sus brazos sensuales. Mientras éste se desplomaba entre sus brazos, KLINSORG le arrebataba la Lanza y con la misma hería de muerte al Rey Anfortas.
            Sepan ustedes hermanos y hermanas, que la Lanza en si misma es un emblema sexual Tán­trico. Esto significa que aquel hombre había caído; sin embargo, Parsifal se salvó. Parsifal también estuvo a punto de ser víctima de Kun­dry, Gundrigia, Salomé, pero en el momento supremo se acordó del Rey Anfortas y de su herida. Clamó pidiendo ayuda a su Madre, Herzeleide y al Cristo Salvador y obviamente la recibió.
            Ella (Kundry), a su vez, cantando en la Opera de Wagner con voz deliciosa, clama, pide ayuda al terrible Klinsorg, que la utilizaba para sus fines perversos y éste aparece, arroja la Lanza contra Parsifal, pero Parsifal está en éxtasis: atrapa la Lanza y con ella hace la señal de la Cruz; entonces cl Castillo de Klinsorg se derrumba, entre el horroroso precipicio.
            Parsifal sale victorioso de la prueba. Más tarde regresa al Castillo de Monsalvat; allí esa Lanza, aplicada al costado del Rey Anfortas, le hace sanar instantáneamente de su herida... Me viene a la memoria el principio de Hamlet: "SIMILIAM SIMILIUS CURANDO", "lo símil, con lo símil sc cura". Si la Lanza, emblema viril de la fuerza eléctrica, sexual, produce la caída de los Dioses, también es cierto y de toda verdad que con esa misma Lanza se puede sanar la herida del costado, se puede volver al Real Camino, se puede llegar a la liberación final.
            Parsifal hace la señal de la Cruz con la Lanza (ustedes saben muy bien que la inserción del PHALUS VERTlCAL dentro del ECTEIS FORMAL, hacen Cruz). Así, pues, Parsiral hace Cruz. Es precisamente allí don­de está la clave de Richard Wagner, es precisa­mente en ese instante, de la cópula química o metafísica, cuando se tiene el poder para des­truir el Castillo de Klinsorg, ese Castillo lo lleva cada cual en su interior: allí están todos los "Demonios Rojos de Seth": la ira, la codicia, la lujuria, la envidia, la pereza, la   la gula, etc., etc., etc.
            Precisamente, en el instante supremo de la cópula, podemos utilizar la Lanza para destruir con ella a los "Demonios Rojos de Seth". Esto mismo lo enseña Krumm Heller, aunque en una forma mas incipiente, cuando dice que varón y hembra, en el momento supremo de la cópula química, están rodeados de aquellas   mismas fuerzas que pusieron en existencia el Universo, -y que- reteniendo tales fuerzas, podemos con ellas purificarnos"... Así es la enseñanza de Krumm Heller: incipiente, pero está.
            Más lejos van en eso los Tántricos tibetanos, que directamente enseñan a manejar la Lanza para destruir a los "Demonios Rojos" y existe por ahí un gran Maestro que escribió una obra sobre Magia del Sexo; un alemán muy sabio que comprende la clave y la explica. Hay, pues, bastante documentación, pero toda está entre líneas y hay que saberla extraer de los diversos textos, sean estos sánscritos, tibetanos, chinos, etc.
            Ahora bien, ustedes tienen la clave, ya saben cómo utilizarla y hay que utilizarla para destruir los "agregados psíquicos". Sin embargo, previamente cualquier "agregado" debe haber sido comprendido en todos los niveles de la mente, antes de ser eliminado, directamente, en el noveno círculo dantesco...
            Les decía a ustedes, en una plática que tuvi­mos en Machultepec recientemente, que la psi­quis de los seres humanos está alterada, es decir, es anormal y es verdad. Esta desgracia vino después que el abominable "Organo Kun­dartiguador" fuera eliminado por el Archifí­sico-quimico Común, Angel Loisos.
            El Arcángel Sakaky y su altísima Comitiva le dieron a la Humanidad el abominable "Organo Kundartiguador", con el propósito de estabilizar la corteza geológica del mundo: se logró, pero hubo un error en los cálculos matemáticos transfinitos... Se extirpó tal "Orga­no" (en la Lemuria) muy tarde; como se­cuencia o corolario, los resultados pésimos, ne­gativos, que son los "agregados psíquicos inhumanos", quedaron establecidos firmemente en los cinco cilindros de la máquina.

            La Conciencia, la Esencia, el Buddhata, lo más puro que hay en nosotros, se alteró desde entonces, debido al hecho concreto de haber quedado embotellado tal Esencia entre los "elementos indeseables" que llevamos en nues­tra psiquis.
            Desde entonces sc estableció en nosotros un estado psíquico anormal, porque si el material psíquico, es decir, el Buddhata, la Esencia, quedó atrapada por los diversos "elementos psíquicos inhumanos", el resultado no podía ser otro. Obviamente, desde entonces la psi­quis humana está alterada y los seres trí-cere­brados que viven sobre la faz de la Tierra, son A-NOR-MA-LES, repito esta palabra, así, lentamente, bastante despacio...
            Sin embargo, les decía a ustedes en la plá­tica que tuvimos allí en Machultepee, que uno no sc da cuenta que es anormal, que está de­sequilibrado, en tanto no haya disuelto los "agregados psíquicos". Cuando uno ha conseguido la desintegración radical de todos los "elementos indeseables" que sc cargan en el interior, la Esencia queda normal dentro de uno, la psiquis queda normal dentro de uno y ya establecida la normalidad dentro de uno, de hecho percibe la anormalidad de sus semejantes.
            Esto es difícil de entender. Aunque ustedes lo acepten intelectualmente, no tienen Conciencia de lo que están escuchando, no es posi­ble, porque todavía ustedes ni remotamente saben cómo es que funciona la Conciencia normal.
            Obviamente, ustedes sc creen normales y yo no los culpo: yo los veo a ustedes anormales. ¿Por qué? Porque EL QUE ESTA AQUI ADENTRO, desintegró los "elementos psíquicos indeseables", lo que de anormal existiera en mí. Cuando lo logré y no antes, pude experimentar por mi mismo y en forma directa, el crudo realismo de la anormalidad de la psiquis de nuestros semejantes. Desde entonces pare­cieron, mis semejantes, gentes desequilibradas; sentí que estaba durmiendo en un manicomio de locos: el planeta Tierra.
            Ahora podrán ustedes explicarse, por sí mismos las causas de las guerras, etc. Muchas veces, basta una catástrofe cósmica para que lleguen ondas pavorosas; éstas tocan los cere­bros de las máquinas orgánicas llamadas "hom­bres" (equivocadamente) y éstos, que son anormales, se lanzan a la guerra.
            Si fueran cuerdos, no lo harían, pero son anormales, enarbolan distintos emblemas, justifican sus batallas de éste o aquel modo, se creen cuerdos, pero en realidad de verdad todo ésto lo hacen porque son anormales. Una mala conjunción planetaria es suficiente para pro­vocar una guerra: millones de seres-humanoi­des contra millones de humanoides...
            En tales condiciones anormales, ¿cómo ha­rán los humanoides para amarse? Que existan matrimonios quepuedan llegar hasta la ancianidad, me parece espantosamente difícil... Anormales los hombres, los llamados "hombres", anormales las llamadas "mujeres", no me explico cómo pueden co-existir juntos...
            Cuando están felices, llenos de armonía, debelleza y de paz, entonces surge una palabra que el otro interpreta a su modo, en forma ne­gativa y sc enoja. A su vez, pronuncia otra que hiere al primero y al fin terminan, como decíamos en mi casa, "cambiando dc vajillas"... No queda mas remedio, es cierto, pero ¿por qué tienen que estar "cambiando de va­jillas" los matrimonios? ¡Pobres platos, pobres tazas, pobres vasos...! ¡Bien, ANOR­MALIDADES solamente!

            Los amigos se aprecIan, sc estiman; pronto, por tal o cual motivo, ya están peleando y ter­mina la amistad... Al analizar aquello, la causa del rompimiento de la amistad, vemos que es cualquier tonteria, sin ningón valor.
            Personas que se ven muy respetables, muy se­rias, pero resultan haciendo sandeces, tonterías, todo eso es producto de la anormalidad, todo eso son cuestiones anormales.
            Obviamente, los seres tri-cerebrados del planeta Tierra no guardan una relación perfecta con los seres tri-cerebrados de otros mundos habitados.  Incuestionablemente, hay otras hu­manidades planetarias, como les decía a uste­des, que están muy interesadas en estudiar a estos anormales.
            De cuando en cuando "sc roban" a algunos, se los llevan en una Nave Cósmica, por supues­to. Yo les digo a ustedes que tengan la bondad do perdonar a nuestros hermanos extra-terres­tres cuando se llevan a alguien. Siempre lo traen de regreso, pero mientras tanto se lo llevan; se lo llevan con dos propósitos: el uno, para cruzarlo con gentes de otros mundos, pues se está creando la sexta Raza al margen de las limitaciones actuales; el otro, para estudiar la anormalidad de los terrícolas.
            Se les mete en un laboratorio, dentro de la Nave Cósmica y se les somete a profundos estudios. Esto les dice, realmente, en qué con­siste la anormalidad de estos terrícolas. Como se comportan en una forma tan rara, han lla­mado la atención de todo el Cosmos: no tie­nen armonía, no tienen control sobre la pala­bra, el verbo; sc disputan por cualquier tonte­ría, riñen cuando no hay por qué.
            Son tan rarisimos, que en todo el Cosmos ha causado asombro ésto, y por eso "sc han robado" a muchos y seguirán "robándolos" para estudiarlos en los laboratorios. Y los llevan, a lo que les decía a ustedes, como "co­nejillos de indias"; los llevan para estudio, los estudian con lentes, con reactivos, etc. En fin, sc les observa para ver, para tratar dc co­nocer bien todos esos procesos, dijéramos, psico-fisiológicos, de esas anormalidades. Lue­go se les trae de regreso y sc les deja donde sc les tomó; no en otro lugar, sino donde sc les tomó; eso es todo.
            Pero uno no sc da cuenta de esos estados anormales, repito, mientras tenga los "agregados psíquicos" en su interior. Ustedes pueden estarme escuchando. Sí, se que mc están escu­chando, pero estoy absolutamente seguro que no están conscientes de lo que estoy diciendo y que a pesar de que me están escuchando, siguen creyendo en su interior, allá, para sus adentros, que ustedes son normales y yo no los puedo condenar a ustedes por eso, criticarlos o vituperarlos.
            Ustedes no conocen el estado psíquico, ese que tienen; pero cuando ustedes destruyan cl Ego, cuando lo vuelvan polvareda cósmica, en­tonces adquirirán la normalidad. Sólo ese día sc vendrán a dar cuenta que ustedes, antes, eran anormales; sólo ese día; antes, no es posible, no es posible...
            Así, mis queridos hermanos, en la plática de esta noche he querido invitarlos a ustedes a readquirir la normalidad en su psiquis, he querido hacerles comprender la necesidad de la "Aniquilación Buddhista". Así, les decía que el Ego de cada uno de ustedes, de ninguna manera quiere dejar dc existir.
            Yo me maravillo de que ustedes tengan la paciencia de estarme escuchando; hasta me sorprendo, porque el Ego de cada uno de ustedes tiene que estarme viendo a mi como un demonio terrible. Es obvio: YO SOY MUERTE PARA USTEDES, MI VERDADERO NOMBRE ES "MUERTE" PARA EL EGO DE CADA UNO DE USTEDES; ESO NO PUEDE GUSTARLE AL EGO. Obviamente, ustedes reciben las palabras y dicen: Bueno, esta no es hora de morir; un poquito más ade­lante...
            Hay que tener paciencia, algún día llego. Puede que el Maestro tenga razón, puede que él esté exagerando la nota... Es decir, el Ego sc las rebusca dc muy distintos modos para evadir lo que le viene encima: LA MUERTE... La calavera esa de la muerte no le gusta al Ego; él quiere vivir, dc ninguna manera está dispuesto a dejar de existir.
            Así, mis queridos hermanos gnósticos, porque sé las condiciones en que actualmente se encuentran, les invito a estudiar. Ya como IMITATUS, les voy entrenando para que puedan trabajar sobre sí mismos. Es preciso que haya continuidad de propósitos en ustedes, pues sucede que el Ego no quiere. En estas condiciones, ¿cómo podrían ustedes querer, si ustedes son el Ego mismo? Lo único que puede salvarles, es el estudio ahora y la practica enseguida: valdría la pena que estudiaran mi libro "La  Gran Rebelión", como también "Psicología Revolucionaria...
            He interrogado a algunos hermanos; les he preguntado: "Bueno hermanos, ¿ustedes han estudiado mi libro LA GRAN REBELION?" "Sí -me han dicho-, lo leimos rapidamente"... "Bueno, ¿pero lo estudiaron?". "Bueno, tanto como estudiarlo, no; lo hemos leído a quinien­tos kilómetros por hora"...  Entonces me quedo yo aterrorizado: ¡tantos años pasaron, para poder escribir el libro LA GRAN REBE­LION o PSICOLOGíA REVOLUCIONARIA y ellos sc lo han leído en un par de horas, ya se lo conocen...!
            Constantemente, ellos se acercan para decir­me: "Bueno  quisiera trabajar sobre mí mismo, quisiera disolver el Ego, pero quisiera que usted me enseñara"... ¡Pero qué psiquis tan anormal la de los terrícolas: me piden que les enseñe a disolver el Ego, después de haberse leido mi libro "Psicologia Revolucionaria"! Pero ¿cómo es ésto? ¡Si en ese libro yo he dado todas las indicaciones y ahora me piden que les enseñe! Pero ¿qué es ésto? ¡Tienen arruinodo completamente el centro intelectual!
            En la Atlántida, por ejemplo, o en la Lemu­ria, nadie estudiaba en esa forma. Un Lemur, por ejemplo, consideraba las letras como sa­gradas, y usaban un abecedario que tenía 300 consonantes y 51 vocales; las letras eran sagra­das en la Lemuria y nadie aceptaba un párrafo de algún Libro Sagrado, si previamente no sc había hecho consciente dc tal párrafo y para hacerse consciente de tal párrafo, pasaban días enteros entregados a la meditación; entonces ellos cran conscientes de lo que estudiaban.
            Cuando se lee así, "a quinientos kilómetros por hora" de pasta a pasta y diciendo "ya me lo leí", "ya me lo se", se arruina totalmente el Centro intelectual. Así no es como se estudia; uno no debe pasar adelante, pasar a otro párra­fo, si no sc ha hecho consciente del párrafo precedente, necesitamos saber qué es lo que vamos a llevar al centro intelectual.
            En alguna ocasión, cuando viajé por allá, por esos países de Sur América, conocí a un indio que vivía cerca del Sumum Supremum Santuariun. Era un "MAMA", algo semejante a "Mahatma", un hombrecito así, de este tamaño; no medía más que un metro y unos cuantos centímetros. Su cabello largo, su bar­ba negra y larga, envuelto en una túnica, pa­recia más bien un Cristo delgadito.
            Empezó a hablarme sobre temas que yo había escrito en "La Revolución de Bel". Le dije: "¿Cómo es esto, hermano Bernardino Alfaro Torres?", porque le habían bautizado con nombre latino, con ese le había bautizado un Misionero; "¿cómo es, le dije, que tienes conocimiento sobre mi Libro LA REVOLUCION DE BEL si no sabes ni leer ni escribir, si eres un analfabeto?". "Señor, nosotros los de la tribu de los MAMAS, no necesitamos leer un libro, lo  examinamos en el Mundo Astral".
            "El libro LA REVOLUCION DE BEL, es un libro de la Diosa Naturaleza y lo tenemos sobre los altares de nuestros Templos-Santuarios"... este hombre asombraba: conocía todo el temario del libro, hablaba del "Nirvana", de una "Ciudad de Oro" del Mundo Nirvánico...
            En alguna ocasión estuve entre varios "Ar­huacos"; ellos  hablaban del Karma y no lo hacían como lo hacen los teósofos, o los pseudo-rosacruces, o algo así por el estilo. No, verlos en un Café a dos "Arhuacos" hablando, era de lo más curioso; hablaban de negocios: "que yo debo tanto, que me prestó mi compadre, fulano dc tal y voy a ver cómo le pago".
            "Sí, yo le he saldado algunas Letras y des­pués que salde esas Letras, voy a ver si consigo un crédito, pues lo necesito para mis negocios"... "Le pagué 500 pesos dcl crédito última­mente y ya por ese lado creo que no habrá problemas: el crédito me será concedido"...
            En fin, todo era cuestión de puros negocios. Cualquier profano creería que ellos hablaban de negocios: no había tal: hablaban de los NEGOCIOS DE LA LEY, sobre el KARMA y sobre el DARMA y lo hacían mejor que cualquier pseudo-esoterista, que cualquier pseudo-ocultista moderno, o que cualquier erudito; mejor que Annie Besant y sus secuaces...
            Ellos son prácticos en un ciento por ciento y su forma de estudiar mis libros era a través de la meditación. Como no sabían leer ni es­cribir, a través de la meditación y los que sa­bían leer y escribir, leían y luego sc entregaban a la meditación; pero la mayoría no sabía ni leer ni escribir. Estos no habían arruinado el centro intelectual, como lo tienen arruinado los civilizados, los así llamados "civilizados", los "bonachis", como dicen  ellos allá, en la Sierra Nevada.
            Me decía Bernardino, el "Arhuaco": "Esos BONACHIS sc creen muy cultos, muy civili­zados, porque tienen esos "inventitos" como el automóvil, el avion y el buque, juguetes que no valen la pena, mas nada saben sobre los Mis­terios dc la Vida y de la Muerte".
            ¿Qué saben de aquel indígena, un VERDADERO ILUMINADO?
            Así, mis queridos amigos, no destruyan el Centro intelectual; tampoco destruyan el Cen­tro emocional. Cualquier emoción debe pasar, primero, a través del filtro de la comprension, antes de que el centro emocional pueda hacer nada. Debemos hacernos conscientes de todas nuestras percepciones, de todo aquello que es­tudiamos, o de todo aquello que nos llegue.
            Si estudian con cuidado mis libros "Psicolo­gía Revolucionaria" y "La Gran Rebelión" y llevan ese conocimiento a la práctica, yo les digo a ustedes en nombre dc la Verdad, que lograrán pasar por la "Aniquilación Buddhis­ta"; entonces establecerán pues, en su psiquis, dentro dcl interior de ustedes, la normalidad psicológica, se pondrán a tono con todos los seres tricerebrados del Cosmos, podran experimentar por sí mismos y en forma directa, ESO que no es del tiempo, ESO que está más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.
            Hasta aquí mis palabras. Si alguno de us­tedes tiene algo que decir o preguntar en rela­ción con el temario, puede hacerlo con la más entera libertad. Sólo les ruego, que sin salirse del tema.

            P.- Maestro: usted nos ha hablado del abo­minable "Organo Kundartiguador"; ¿la anor­malidad de nuestra psiquis proviene de allí?
            R.- Pues, realmente, de allí viene la A­NOR-MA-Lí-DAD; porque  el abominable "Organo Kundartiguador" cristalizó, dijéra­mos, en nuestra psiquis, todas las malas conse­cuencias que él origina. Es decir, los "agregados psíquicos" existen por el abominable "Organo Kundartiguador"; si no, no existirían y desgraciadamente, dentro de esos "agregados" está embotellada la Conciencia; debido a eso, la Conciencia es anormal.
            La Conciencia es la psiquis, que funciona en forma anormal. Los terrícolas son anormales, son casos clínicos que actualmente están siendo estudiados por los hermanos del Sistema Solar. Esa es una de las causas, de los mo­tivos principales por los que se llevan muchas veces, los extraterrestres a tal o cual ciudadano hacia el espacio, para meterlo en un Laborato­rio y estudiarlo.
            Ha llamado mucho la atención, en todo el Cosmos, el estado anormal de los terrícolas: su extraña psiqiiis, su extraño comportamien­to, que no guarda relación con ninguna cultu­ra cósm¡ca del espacio infinito. Pero todo sc debió, desgraciadamente, al abominable "Organo Kundartiguador"...
            P.- Una pregunta, Maestro: ¿todos los seres humanos cayeron, o hay seres humanos que se conservan con su jerarquía primitiva?
            R.- Bueno, hay algunos HOMBRES REALES actualmente, que no cayeron y que se conservan normales...

            P.- ¿Desde aquella época?
            R.- Sí; sepan ustedes que no todos los habitantes son visibles para los habitantes del mundo tri-dimensional de Euclides. En la Cuarta Vertical de nuestro planeta Tierra, existen otras humanidades de carne y hueso que sí son normales, que no desarrollaron ja­mas el obominable "Organo Kundartiguador" y que se siguen reproduciendo por KRIYA­-SHAKTI. Así que, los anormales son estos que viven en el mundo tri-dimensional de Euclides, los que comunmente se denominan "terrí­colas".

            P.- Venerable Maestro: en el Ritual Gnós­tico de Tercer Grado, que como sabemos devie­ne de la sabiduría egipcia, podemos leer lo siguiente: "Yo difunto, yo, pronuticio las mismas palabras cuatro veces" y "ojalá mis ene­migos sean derribados y hechos pedazos" y "los DIABLOS ROJOS DE SETH serán entregados a la gran destrucción del abismo y de la vida"... ¿Qué significado tiene eso de "las mismas palabras que se pronuncian cuatro veces"?

            R.- Obviamente, palabras tenemos que pro­nunciar para que el cuerpo físico ande correc­tamente; palabras son aquellas del Verbo que dan origen al Cuerpo Astral; palabras son esas que dan origen al nacimiento del Cuerpo Men­tal; palabras son esas que dan origen al Cuerpo de la Voluntad Consciente. Así el Verbo se expresa en esas cuatro formas, para originar esos cuatro nacimientos, cuatro veces.
            En cuanto a "los enemigos", los "Demonios Rojos de Seth", que "deben ser destruidos en el abismo y en la nada", obviamente que así debe ser: nosotros debemos destruirlos. Aho­ra, si nosotros no somos capaces, si no nos de­dicamos a destruir el Ego, al mal con todos sus "elementos indeseables", la Naturaleza sc encargará de destruirlos allá abajo, en el mundo soterrado, donde solamente sc oye el llanto y el crujir de dientes.
            No les aconsejo a ustedes bajar a esas regio­nes, pues se sufre demasiado. Lograrán, sí, la desintegración del Ego en los mundos infier­nos; podrán salir libres de Egos, después de unos cuantos miles de años, pero no se los aconsejo, pues se sufre allí demasiado. En el submundo existe una materialidad espantosa, todo es allí más denso, más grosero; mejor es que ustedes hagan el trabajo ahora, pero si ustedes no quieren hacerlo ahora, pues la Naturaleza se encargará dec hacerlo por ustedes allá abajo.


SAMAEL AUN WEOR

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