viernes, 4 de agosto de 2017

PISTIS SOPHIA CAPITULO 98.3 Del Primer Misterio

98.3 Del Primer Misterio
Y si completáis todos estos Misterios del Primer Misterio y os sostenéis y completáis todas sus figuras, entonces saldréis inmediatamente de vuestros cuerpos convertidos en un Gran Rayo de Luz y pasaréis a través de todas las Regiones de los Gobernadores y de todas las Regiones de la Luz, mientras todos estarán temerosos de esa Alma, hasta que ella llegue a la Región de su Reino.


De modo que si el Iniciado completa la Obra coronando todo su Zodíaco íntimo, y sostiene su Iniciación calificando cada uno de sus respectivos Grados, con la encarnación de los Siete Weores y la exaltación de sus Cinco Árboles, la materia física no podrá resistir tanta Energía proveniente simultáneamente del Ser y del Padre del Ser, por lo cual desencarnará súbitamente, aunque bueno es recalcarlo, a voluntad propia, y una vez fuera de las aprisionantes formas corporales, transformado en un Gran Rayo Luminoso, atravesará todas las Regiones que se hallen por debajo de su correspondiente Reino en las Alturas.


98.4 Del Segundo Misterio
El Segundo Misterio del Primer Misterio, por el otro lado, si lo completáis bien en todas sus figuras, y el Hombre que complete ese Misterio, si pronuncia ese Misterio sobre la cabeza de cualquier hombre que vaya a salir de su cuerpo, y si se lo dice en ambos oídos, si en verdad el hombre que va a salir de su cuerpo ha recibido los Misterios del Segundo tiempo y participa de la Palabra de Verdad, en verdad os digo, que si ese hombre va a salir de su cuerpo de materia, su Alma se convertirá en un Gran Rayo de Luz y pasará a través de todas las Regiones hasta llegar a la Región de su Misterio.

El Segundo Misterio del Primer Misterio corresponde al Ayocosmos, el mismo que debe ser calificado aprovechando su Energía Roja o Thunúpica para descender voluntariamente a los mismísimos infiernos a blanquear la energía que se había tornado ennegrecida; cumplido ese Misterio, el Iniciado adquiere la Palabra de Verdad o su auténtica Kristificación, merced a los Misterios del Segundo Tiempo que se corresponden con Thunupa, esto es que se ha llegado a encarnar la Energía Blanca del Kristo Cósmico; por tanto, al salir del cuerpo a voluntad, dotado de la Mágica Palabra SION que es la Gnosis de su Gnosis, atraviesa raudamente como un Rayo de Luz todas las regiones inferiores hasta alcanzar las Alturas de su Reino.

98.5 De su eficacia para los no Iniciados
Pero si ese hombre no ha recibido Misterios y no participa de la Palabra de Verdad, si aquél que complete ese Misterio lo dice sobre la cabeza del hombre que va a salir de su cuerpo y que no ha recibido Misterios de la Luz, y que no comparte las Palabras de Verdad, en verdad os digo, si ese hombre sale de su cuerpo no será juzgado en ninguna de las Regiones de los Gobernadores, ni podrá ser castigado en ninguna Región, ni lo tocará el fuego, porque el Gran Misterio del Inefable está con él.

Y es de tal eficacia el Poder de la Palabra de Verdad, que si el Iniciado que la tiene encarnada quiere beneficiar a algún ser querido, cuando se halle éste por desencarnar, podrá aquél decir su correspondiente Misterio, primero sobre la coronilla del moribundo, completando un triángulo y diciendo subsecuentemente la mantralización respectiva próximo a los oídos izquierdo y derecho; ocurrirá entonces que al desprenderse de su cuerpo mortal el profano así bendecido por el Maestro que le otorga este apoyo, pasará por todas las regiones de los Arcontes de la Ley sin recibir ninguna clase de castigos, pues le ha sido confiado el Gran Misterio del Inefable. De este modo animo a los Laborantes que se hallen capaces y con aptitudes Taumatúrgicas, a operar este prodigio dando este supremo bálsamo a quienes sean dignos de recibir semejante Gracia de los Cielos.
Y ellos se apresurarán a pasarlo de uno a otro a su turno, y llevarlo de Región en Región y de Orden en Orden hasta colocarlo frente a la Virgen de Luz, mientras todas las Regiones estarán temerosas a causa del Misterio y del Signo del Reino del Inefable que está con él.
Y los Arcontes en lugar de sojuzgar al Alma así beneficiada, más bien la guiarán de Región en Región hasta colocarla frente a la Amantísima Virgen de Luz.
Y cuando lo lleven ante la Virgen de Luz, ésta verá el Signo del Misterio del Reino del Inefable que está con él; La Virgen de Luz maravillada lo pone a prueba, pero no sufre por traerlo a la Luz hasta que completa la ciudadanía de ese Misterio, que son las purezas de la renunciación y también el total de la materia que hay en él.
Cuando el Neófito que ha recibido el Glorioso Galardón del Signo que corresponde al Inefable, en virtud a la bendición teúrgica que le otorga un destacado Laborante que es su familiar o que le guarda singular cariño y aprecio, la Virgen de Luz, maravillada ante tanto prodigio misericordioso, sólo puede someter a aquél a simple prueba no rigurosa, no teniendo que padecer por su tránsito a la Luz, hasta que como consecuencia de habilitarse debidamente como un verdadero Ser de Luz, tome nueva materia corporal para poderse purificar totalmente en las aguas de la Renunciación.
La Virgen de Luz lo sella con su más alto Sello, el que corresponde a los Misterios del Espíritu Sacro en su disposición octogonal y le permite en el mismo mes en que ha salido de su cuerpo de materia, entrar en un cuerpo que será justo y encontrará la Divinidad en la Verdad y en los más altos Misterios, para que así pueda heredar la Luz Eterna, que es el Premio del Segundo Misterio del Primer Misterio del Inefable.
Frente a la Virgen de Luz, el Neófito beneficiado con el Signo del Inefable, recibe de la Bendita Madre Luminosa su más alto Sello que corresponde a la Cruz Octogonal distintiva de los Supremos Misterios del Espíritu Divino, lo que le permite retornar a la materia en un lapso no superior a treinta días, además de encarnar en un cuerpo sublimado y justo, que le habilite encontrar en breve plazo la Gnosis de los más elevados Arkadios, pudiendo heredar la Luz Eterna, que es el Premio del Segundo Logos, desdoblado del Inefable.


                         A .Z. F., V .M. K. EL TAWA MANÚ



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