miércoles, 11 de marzo de 2015

PSICOLOGÍA REVOLUCIONARÍA cap vii y cap viii


CAPÍTULO VII

EL ESTADO INTERIOR


Combinar estados interiores con acontecimientos exteriores en forma correcta, es saber vivir inteligentemente...

Cualquier evento inteligentemente vivenciado exige su correspondiente estado interior específico...

Empero, desafortunadamente las gentes cuando revisan su vida, piensan que esta en sí misma está constituida exclusivamente por eventos exteriores...

¡Pobres gentes! piensan que si tal o cual acontecimiento no les hubiese sucedido, su vida habría sido mejor...

Suponen que la suerte les salió al encuentro y que perdieron la oportunidad de ser felices...

Lamentan lo perdido, lloran lo que despreciaron, gimen recordando los viejos tropiezos y calamidades...

No quieren darse cuenta las gentes que vegetar no es vivir y que la capacidad para existir conscientemente depende exclusivamente de la calidad de los estados interiores del Alma...

No importa ciertamente cuan hermosos sean los acontecimientos externos de la vida, si no nos encontramos en tales momentos en el estado interior apropiado, los mejores eventos pueden parecernos monótonos, cansones o simplemente aburridores...



Alguien aguarda con ansiedad la fiesta de bodas, es un acontecimiento, más podría suceder que se estuviese tan preocupado en el momento preciso del evento, que realmente no gustase en ello ningún deleite y que todo aquello se tornase tan árido y frío como un protocolo...

La experiencia nos ha enseñado que no todas las personas que asisten a un banquete o a un baile, gozan de verdad...

Nunca falta un aburrido en el mejor de los festejos y las piezas más deliciosas alegran a unos y hacen llorar a otros...

Muy raras son las personas que saben combinar confidentemente el evento externo con el estado interno apropiado...

Es lamentable que las gentes no sepan vivir conscientemente: lloran cuando deben reír y ríen cuando deben llorar...

Control es diferente: El sabio puede estar alegre más nunca jamás lleno de loco frenesí; Triste pero nunca desesperado y abatido... sereno en medio de la violencia; abstemio en la orgía; casto entre la lujuria, etc.

Las personas melancólicas y pesimistas piensan de la vida lo peor y francamente no desean vivir...

Todos los días vemos gentes que no solamente son infelices, sino que además —y lo que es peor—, hacen también amarga la vida de los demás...

Gentes así no cambiarían ni viviendo diariamente de fiesta en fiesta; la enfermedad psicológica la llevan en su interior... tales personas poseen estados íntimos definitivamente perversos...

Sin embargo esos sujetos se auto-califican como justos, santos, virtuosos, nobles, serviciales, mártires, etc., etc., etc.

Son gentes que se auto-consideran demasiado; personas que se quieren mucho a sí mismas...

Individuos que se apiadan mucho de sí mismos y que siempre buscan escapatorias para eludir sus propias responsabilidades...

Personas así están acostumbradas a las emociones inferiores y es ostensible que por tal motivo crean diariamente elementos psíquicos infrahumanos.

Los eventos desgraciados, reveses de fortuna, miseria, deudas, problemas, etc., son exclusividad de aquellas personas que no saben vivir...

Cualquiera puede formarse una rica cultura intelectual, más son muy pocas las personas que han aprendido a vivir rectamente...

Cuando uno quiere separar los eventos exteriores de los estados interiores de la conciencia, demuestra concretamente su incapacidad para existir dignamente.

Quienes aprenden a combinar conscientemente eventos exteriores y estados interiores, marchan por el camino del éxito...


CAPITULO VIII

ESTADOS EQUIVOCADOS


Incuestionablemente en la rigurosa observación del Mí Mismo, resulta siempre impostergable e inaplazable hacer una completa diferenciación lógica en relación con los acontecimientos exteriores de la vida práctica y los estados íntimos de la conciencia.

Necesitamos con urgencia saber donde estamos situados en un momento dado, tanto en relación con el estado íntimo de la conciencia, como en la naturaleza específica del acontecimiento exterior que nos está sucediendo.

La vida en sí misma es una serie de acontecimientos que se procesan a través del tiempo y del espacio...

Alguien dijo: "La vida es una cadena, de martirios que lleva el hombre enredada en el Alma..."

Cada cual es muy libre de pensar como quiera; yo creo que a los efímeros placeres de un instante fugaz, le suceden siempre el desencanto y la amargura...

Cada acontecimiento tiene su sabor característico especial y los estados interiores son así mismos de distinta clase; esto es incontrovertible, irrefutable...

Ciertamente el trabajo interior sobre si mismo se refiere en forma enfática a los diversos estados psicológicos de la conciencia...

Nadie podría negar que en nuestro interior cargamos con muchos errores y que existen estados equivocados...

Si de verdad queremos cambiar realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable, modificar radicalmente esos estados equivocados de la conciencia...

La modificación absoluta de los estados equivocados, origina transformaciones completas en el terreno de la vida práctica...

Cuando uno trabaja seriamente sobre los estados equivocados, obviamente los sucesos desagradables de la vida, ya no pueden herirle tan fácilmente...

Estamos diciendo algo que sólo es posible comprenderlo vivenciándolo, sintiéndolo realmente en el terreno mismo de los hechos...

Quien no trabaja sobre sí mismo es siempre victima de las circunstancias; es como mísero leño entre las aguas tormentosas del océano...

Los acontecimientos cambian incesantemente en sus múltiples combinaciones; vienen uno tras otro en oleadas, son influencias...

Ciertamente existen buenos y malos acontecimientos; algunos eventos serán mejores o peores que otros...

Modificar ciertos eventos es posible; Alterar resultados, modificar situaciones, etc., está ciertamente dentro del número de las posibilidades.

Empero existen situaciones de hecho que de verdad no pueden ser alteradas; en estos últimos casos deben aceptarse conscientemente, aunque algunas resulten muy peligrosas y hasta dolorosas...

Incuestionablemente el dolor desaparece cuando no nos identificamos con el problema que se ha presentado...

Debemos considerar la vida como una serie sucesiva de estados interiores; una historia auténtica de nuestra vida en particular está formada por todos esos estados...

Al revisar la totalidad de nuestra propia existencia, podemos verificar por si mismos en forma directa, que muchas situaciones desagradables fueron posibles gracias a estados interiores equivocados...

Alejandro Magno aunque siempre fue temperante por naturaleza, se entregó por orgullo a los excesos que le produjeron la muerte...

Francisco I murió a causa de un sucio y abominable adulterio, que muy bien recuerda la historia todavía...
Cuando Marat fue asesinado por una monja perversa, se moría de soberbia y de envidia, se creía a sí mismo absolutamente justo...

Las damas del Parque de los Siervos incuestionablemente acabaron totalmente la vitalidad del espantoso fornicario llamado LUIS XV.

Muchas son las gentes que mueren por ambición, ira o celos, esto lo saben muy bien los Psicólogos...

En cuanto nuestra voluntad se confirma irrevocablemente en una tendencia absurda, nos convertimos en candidatos para el panteón o cementerio...


Otelo debido a los celos se convirtió en asesino y la cárcel está llena de equivocados sinceros...

V.M. SAMAEL AUN WEOR.

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