Y el disco del sol era un gran dragón cuya cola estaba en su boca y que llegaba hasta los siete poderes de la izquierda, ante quienes se oponían cuatro Potencias jalonando en forma de blancos caballos.
De tal modo que actualmente, debido a la enraizada práctica de la fornicación generalizada en los eones, y almacenada en la infra psiquis del homínido racional, su simiente destinada a ser luminosa y triunfal, se ha convertido en dragónica potencia tenebrosa, cuya naturaleza terrícola repta descendiendo con el órgano kundartiguador, hasta conformar un satánico poder de ladina labia, mediante el cual expresan descaradamente sus sofismas los siete pecados capitales.























